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15 may. 2011

Maximiliano Gómez, Máximo López Molina

Foto 2 de 3
REPORTAJE
13 Febrero 2011, 12:25 AM
LA CIA Y EL MPD
Algunas verdades históricas

El secuestro de Crowley. Otto Morales se cuidó de escoger a un grupo muy selecto de gente de su entera confianza para realizar el rapto; dejando a altos cargos del MPD aislados, por desconfianza en ellos

Escrito por: FREDDY AGUASVIVAS

Sigue don Bernardo Vega haciendo aportes sustanciales a la historicidad dominicana con documentos contundentes que esclarecen hechos pretéritos que a muchos conviene mantener en el olvido. Cuando penetré los archivos oficiales norteamericanos buscando develar los acontecimientos ocurridos en torno al secuestro del coronel Donald Joseph Crowley; alegando razones de seguridad nacional los norteamericanos mantuvieron ochenta y cinco dossiers relativos al caso clasificados como Top Secret, dejando muchas informaciones inéditas.

Diez años después de publicado mi libro “El olor del olvido” continúa éste siendo una investigación sólida, difícil de desmentir y muchas de sus teorías de pronto se convierten en verdades irrebatibles. Ahora tenemos la certeza de que la CIA seguía los pasos de los revolucionarios dominicanos exiliados en Europa, y más que eso, que era real la amenaza de muerte que pendía sobre la cabeza del máximo líder del Movimiento Popular Dominicano (MPD). Estos documentos de Vega nos demuestran con alguna consistencia quién o quiénes eran los que informaban en ese momento. Para complementar estos datos posteriores al secuestro del coronel Donald Joseph Crowley (que no John, como escribe el licenciado Vega) quiero hacer las siguientes precisiones históricas:

1. Manolo Plata Díaz (seudónimo que utilizaba Freddy Díaz para que sus iniciales fueran similares a las famosas tres letras o siglas del MPD) era un ex sargento del Ejército Nacional que se integró al Movimiento Popular Dominicano a principios de 1968, precisamente el año que empiezan las infidencias hacia la CIA, de acuerdo a las denuncias de Bernardo Vega, con los documentos en mano.

2. Si se toma en cuenta que la mayoría de las informaciones se refieren a vínculos del MPD con militares inconformes; el mismo Manolo había sido “captado” por esa política de acercamiento a los cuarteles. Un militar que convenientemente se dejó seducir por las ideas revolucionarias.

3. Cuando Manolo Plata, junto con otros dos compañeros, a finales de 1969, asaltaron el camión de la Cementera frente al hospital, en la Ovando con Josefa Brea, ya era miembro de la Dirección Regional del Distrito Nacional del MPD, con poco más de un año en la organización marxista-leninista; en una etapa en la que se estaba implementando la táctica Hilda Gautreaux y funcionaba la estructura político militar que representaban los CCR (Comando Clandestino de la Revolucionarios) los grupos de cinco revolucionarios armados que el infidente, Manolo Plata, relató a la CIA.

4. Desde su ingreso al MPD Freddy Díaz (Manolo) quiso estar cerca del líder Maximiliano Gómez (El Moreno) “Para ser su seguridad”. El secretario general del grupo de izquierda cae preso el 14 de enero de 1970 y previamente Manolo Plata había sido consignado en el penal de La Victoria, la misma cárcel a la que iría El Moreno.

5. Si el agente infiltrado por la CIA hubiese estado en los altos mandos del MPD, los gringos y la seguridad del estado tendrían el dominio de quién era la figura, la fecha y los detalles del secuestro de Crowley, impidiéndolo o repeliendo el acto subversivo, matando a los participantes, algo que no era ningún problema en los gobiernos de Balaguer. Otto Morales se cuidó de escoger a un grupo muy selecto de gente de su entera confianza para realizar el rapto; dejando a altos cargos del MPD aislados, por desconfianza en ellos. En la cárcel de La Victoria sabían que se haría algo para liberar a los presos, pero no tenían los detalles, como ocurría con la agencia norteamericana. La CIA sabía lo mismo que Manolo Plata.

6. La información de la reunión de San Pedro de Macorís pudo haber llegado a La Victoria por varias vías. Una cosa es segura: Amín Abel, que era el responsable de la zona, era de los tres participantes. Es muy probable que doña Carmen Mazara, por el liderazgo en su pueblo, también participara. Lo cierto es que ahí, en un círculo tan estrecho es muy probable que Amín detallara el operativo de seis días después, porque él era el principal responsable de la parte militar del operativo. Quien delató a la CIA no estaba presente; sólo supo que se dio la reunión y quiénes participaron. Desde San Pedro se informó al máximo líder, pero sin mayores detalles. Eso llegó a la CIA, muy probablemente desde la penitenciaría donde convivían los presos políticos.

7. La nota de Nixon a Balaguer, que yo publiqué íntegramente en “El olor del olvido”, demuestra con claridad la importancia que el gobierno norteamericano daba a un hombre clave en la DIA, (Army Inteligence Department) que era una especie de CIA, pero sólo en los estamentos militares del mundo para el espionaje de los cuarteles, que generalmente llegaba a través del MAAG (Acuerdo Militar de Asistencia Recíproca), estratega de todos los golpes de Estado de América.

8. Algunas imprecisiones contenidas en los cables publicados por el licenciado Vega nos evidencian dos cosas: primero, que el informante estaba muy despistado, por lo que no era de la alta jerarquía en el MPD; y segundo, que pretendía darse una importancia extrema con informaciones estrambóticas y falsas. Veamos:

a. Máximo López Molina había abandonado al MPD desde Santo Domingo, un par de años antes de 1970 y se fue a un exilio placentero en Francia, casado con una francesa que le prohibió terminantemente aceptar comunistas en su hotel “Danuve” en el barrio Latino (Cartier Latan) en las afueras de París. Muy poco probable, por no decir imposible, que estuviera conspirando contra Balaguer con sus ex compañeros de izquierda.

b. Quienes visitaron a López Molina una sola vez, pero no podía ser en Julio de 1971, si no, muy a principio de año, fueron Maximiliano Gómez, Winston Franklin Vargas Valdez y Manolo Plata Díaz. Y sólo le pidieron dos canastillas que habían prometido a dos compañeras cubanas que iban a dar a luz por esos tiempos, y les enviaron el regalo. Manolo Plata andaba en esas reuniones en su condición de guardaespaldas de El Moreno, y en esa función de soplón mezcló un par de reuniones que el secretario general del MPD hizo con Héctor Aristy, para lograr una ayuda que éste había prometido a Miriam Pinedo, ya exilada en Bruselas con sus cuatro hijos.

c. El reporte de que El Moreno, Héctor Aristy y López Molina conspiraban en julio de 1971 es completamente falso, puesto que el máximo líder del MPD había sido asesinado la madrugada del 23 de mayo de 1971 en Bruselas, en un atentado que dejó a Miriam Pinedo en coma por varios meses. La complicidad de Cuba y Chile con esas maniobras políticas es otra mentira inventada por Manolo Plata para darse importancia con sus superiores de la CIA y para lograr remuneraciones y ascensos. Plata, el emepedeista mejor vestido, con relojes de marca, quien siempre exhibía muchas prendas, era el único que andaba para arriba y para abajo con Maximiliano Gómez, en su condición de “seguridad”, funciones que se agenció con uñas y dientes.

9. Cuando se decidió que El Moreno se quedara en París y el resto de los compañeros se fuera a Bruselas, porque la vida parisina era muy cara; tocaba a Winston Franklin Vargas (Platón) quedarse con él, en su condición de segundo al mando. Platón y El Moreno eran los únicos miembros del Comité Central en Europa; pero Manolo argumentó que las diferencias de Platón con la táctica que aplicaba el MPD en ese momento, impedían una correcta armonía y que él podría hacer mejor papel y además ser encargado de seguridad. Esto le permitía estar al tanto de todos los movimientos del líder.

10. Cuba tampoco podía estar apoyando al MPD y a su líder en su táctica de lucha, porque ya tenía al coronel Caamaño entrenándose en sus montañas, en la fase final de su proyecto guerrillero para República Dominicana. Caamaño no quería la presencia de El Moreno en Cuba. En ocasión de que Rafael Matos Vallejo se quejó ante el líder del MPD de mal trato por parte de los cubanos, Maximiliano Gómez envió un telegrama al gobierno cubano pidiéndole permiso para entrar en su territorio y discutir la situación. Las autoridades de Cuba le entregaron el telegrama a Caamaño para su opinión.

11. En un viaje que hacían el Coronel de Abril y Marcos Santana al interior de Cuba, el líder de la revolución de 1965, que estaba conduciendo un jeep ruso nuevo, tipo Willie; le pasó el telegrama de Maximiliano a Santana para que le diera su opinión: “?Qué te parece esto?” preguntó. “No veo ningún problema, que venga” respondió Marcos. El héroe de abril le arrebató bruscamente el telegrama de las manos y le ripostó: “Tú eres muy sentimentalista…” de una manera airada frenó el vehículo, dio media vuelta y regresó a La Habana sin haber cumplido la misión para la que salieron. No podía entonces estar Cuba esperando un golpe de Estado del MPD para apoyarlo.

12Winston Franklin Vargas Valdez (Platón) no estaba planificando su salida hacia Estados Unidos en julio de 1971, porque había llegado al “norte revuelto y brutal” en febrero de ese año, una semana después que llegó Clodomiro Gautreaux; con pasaportes falsos. Luego Platón se hizo con un social security a nombre de Rigoberto Nieva, nombre puertorriqueño con el que vivió diez meses en New York y otros seis en el mismo Puerto Rico.

13. Patricio Bosch nunca participó en la búsqueda de pasaportes falsos para los dominicanos. Todos esos documentos eran enviados por la organización revolucionaria desde aquí.

Era inconcebible que los comunistas dominicanos fueran a buscar un documento falso a una embajada de Balaguer, y menos creíble aún que un embajador iba a participar en ese tipo de actividades.

14. López Molina nunca más se reintegró al MPD, por el contrario siempre repelió a los rojinegros.

15. Manolo Plata no era el único infiltrado de la CIA en el MPD. De la dirección política del grupo había más elementos traicionando.

Ahora en marzo, a los 41 años del secuestro y a los 10 años de la primera salida de mi libro “El olor del olvido”, estoy haciendo una edición revisada y ampliada, con datos verdaderamente impresionantes de todo lo que rodea el secuestro de Crowley y los hechos posteriores de Santo Domingo y Europa.