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11 oct. 2011


Ex administrador de Informática JCE dice Rosario actuaba en su contra

Ex administrador de Informática JCE dice Rosario actuaba en su contra
Miguel Ángel García.Cortesía de El Informe con Alicia Ortega.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El ex administrador de Informática de la Junta Central Electoral, Miguel Ángel García, denunció este lunes que la renuncia a su cargo se debió a que querían colocar al director de ese departamento, Franklín Frías,  como el único responsable del área de Cómputo.
En entrevista concedida al programa El Informe con Alicia Ortega, el ingeniero García narra cómo le fueron despojando de sus atribuciones y faltándole al respeto.
“En el acta número 30 de 2003 se nombra al Director General de Informática, siendo el funcionario de mayor jerarquía en el departamento, y desde hace unos años, y en los últimos meses se ha venido degradando y disminuyendo las funciones del administrador. Nosotros no íbamos a estar allá, dándole soporte a lo que era el cómputo electoral  como sello gomígrafo”, expuso García, en una entrevista exclusiva para el Informe con Alicia.
Explicó que aunque ese proceso de degradación de sus funciones se venía dando desde hace varios años, y muy específicamente en los últimos meses, el detonante para que tomara la decisión de dimitir fue un memorando con la firma de Franklin Frías, que prohibía “la transmisión y/o modificación a cualquier registro de las bases de datos de la JCE solicitados por otras instancias de la institución sin la debida autorización y /o conocimiento de quien suscribe”.
Dijo que esa correspondencia con la firma de Frías nunca debió de salir, sin pasar por sus manos, porque él era el funcionario de mayor responsabilidad del departamento como dice la resolución No. 30 de 2003.
“Las informaciones que aparecen ahí (en el memorando) han pasado desapercibidas y ahí hay una especie de acusación implícita de que se están haciendo modificaciones, pero ninguna información que llegara al departamento de informática se hacía sin el conocimiento de nosotros”,  refiere García
En sus declaraciones para El Informe con Alicia, aclaró que no entró a la JCE por iniciativa propia, sino que fue llamado en dos ocasiones. La primera vez que fue solicitado fue en 1999 para asesorar en el Centro de Cómputo, en los comicios del 2000, junto con otros técnicos del sector privado, debido a que una parte de la comunidad política no confiaba en Franklin Frías, como director de Informática. Por esas mismas razones le pidieron en 2003 que fuera el Administrador de Informática.  “Y también accedí, muy a pesar de las recomendaciones de familiares y amigos que me decían, ´no te metas allá´ y fíjese, exactamente tenían ellos razón.
Básicamente es que el lunes pasado, la persona que estaba como seguridad mía fue a mi casa, yo le dije a esa persona: Eso te puede traer problemas. Y así mimo fue. Al otro día fue tomado preso, duró preso más de 24 horas, después lo despacharon a su casa y aún sigue detenido. Yo temo porque esa persona que es de mi confianza lo hagan firmar algún documento que no obedezca a la realidad
Hoy el ex administrador de Informática dice sentirse profundamente arrepentido de haber aceptado el cargo y asegura que de ningún modo volvería a la JCE.
Niega que su renuncia se haya debido a rivalidad con el director de Informática, como se ha publicado.
“En los periódicos han estado sirviendo informaciones, personas que ni siquiera tienen la responsabilidad de poner su firma, queriendo decir que uno salió de allá por un asunto de celo profesional. ¿Qué celo profesional podía yo tenerle a la otra persona (Franklin Frías), si es ingeniero civil y el informático era yo? Debía ser entonces completamente lo contrario”, precisó.
Con el jefe en contra
El ex director de Informática narra que fue desconsiderado, tanto por el director de Informática, Franklin Frías, como por el presidente de la JCE, Roberto Rosario. Dice que se sintió humillado y desmotivado, y que su esfuerzo y dedicación a tiempo completo para lograr grandes avances en el proceso de modernidad de la automatización, no fue valorado en su justa medida.
“Realmente la situación en que yo me encontraba allá era muy difícil, porque tenía una persona que no era un colaborador a mi lado, y como se dice, con el jefe en contra”, expresó.
García dijo que en tres ocasiones le solicitó una reunión al presidente de la JCE, Roberto Rosario, para tratar la situación del departamento de Informática, pero nunca fue atendido.
También se quejó de que desde la misma presidencia le enviaban instrucciones a Frías sin su consentimiento, lo que entendía como una descalificación a él, como Administrador General de Informática.
Denuncia apresaron su seguridad
El renunciante administrador de Informática de la JCE denunció que el pasado martes fue apresada la persona que fungía como seguridad suya,  y que permaneció detenido por más de 24 horas. El técnico teme que al custodio, a quien define como una persona de su confianza, lo obliguen a firmar algún documento que no obedezca a la realidad.
Entrevista a Miguel Ángel García, ex administrador de Informática de la JCE
Por favor, nárrenos qué fue lo que sucedió con usted
En el acta 30 de 2003 se nombra el Director General de Informática siendo el funcionario de mayor jerarquía en el departamento, y desde hace unos años, y en los últimos meses se ha venido degradando y disminuyendo las funciones del administrador y en este caso se quería establecer al director de informática como el único responsable del área de cómputo electoral, que a fue lo que yo llegué a la JCE. Nosotros no íbamos a estar allá, dándole soporte a lo que era el cómputo electoral  como sello gomígrafo. Nosotros lo que veíamos era que cada días se iban disminuyendo y se le daba mayores responsabilidades a la otra persona (Franklin Frías), y nos iban quitando funciones relacionadas a todo lo que es el cómputo electoral, y nosotros no estábamos en condiciones de ceder esas funciones. De hecho, lo que se nos pide en una reunión con varias personas es un consenso para que yo de mi parte cediera las funciones del cómputo electoral a la otra persona, cosa a la cual yo no accedí.
¿Concretamente qué ocurría?
Querían que yo cediera las funciones de administrador general de informática a la otra persona, y de hecho  aparecieron una serie de documentos, el director de informática dando instrucciones sin mis conocimientos y sin mis firmas, y asimismo de la misma presidencia enviándole opiniones a él, descalificándome como administrador general de informática. Ceder las funciones del cómputo electoral y quedarme ahí como cobrando un cheque o  estar simplemente poniendo mi firma en cosas que yo no pudiera tener el control… yo no iba a estar en esas condiciones. Me sentí completamente humillado y desmotivado básicamente la institución sabe del trabajo que uno realizó allá, que fue dedicado a tiempo completo, donde los logros que se exhiben y lo que es la modernidad de la automatización, tuvo mucho que ver con el trabajo que uno dirigía. De repente quieren que uno esté ahí como una persona sin funciones, y eso es lo que me motiva a salir de la institución por la cual trabajé, no porque haya buscado ese trabajo, sino porque en varias oportunidades, tanto en el año 1999  como en 2003 me solicitaron que fuera administrador general de informática y también accedí, muy a pesar de las recomendaciones de familiares y amigos que me decían, “no te meta allá” y fíjese, exactamente tenían ellos razón. Y la historia está ahí, en las revistas, en los recortes periodísticos, en la TV. Todo el mundo sabe, de que uno era una de las personas más importantes allá para la realización de los trabajos informáticos.
¿Usted se arrepiente de haber trabajado en la Junta?
Así mismo es, lamento mucho haber estado en una institución que ha sido hasta cierto sentido, hasta mal agradecida con uno, porque yo salí de allá con el deber cumplido y fui a hacer una labor que realmente todo el pueblo dominicano me ha dado un apoyo, que yo lo he sentido por todas esas llamadas que he recibido y correos que me han enviado, diciendo que están conmigo. Pero yo me arrepiento de haber ido a la JCE.
¿Contaba con apoyo de algunos de los magistrados?
Si, si, yo creo que si,  a pesar de que hubo una toma de decisión dividida y personas allá que me habían manifestado de que si yo quería quedarme, me quedara, pero realmente la situación en que yo me encontraba allá era muy difícil, porque tenía una persona que no era un colaborador a mi lado, y como se dice, con el jefe en contra. Yo no podía continuar allá en esas condiciones y por eso es que tomo la decisión de salir de la institución, porque ya mi deber se había cumplido. No me necesitan, por lo tanto es el momento de yo salir.
¿Por qué cree que Roberto Rosario no lo recibía?
Roberto Rosario, presidente de la JCE.No tengo la mínima idea, porque él es la persona que más le consta el trabajo realizado en mis funciones como administrador general de Informática.
¿Cuántas veces le solicitó usted verlo?
Fui a su despacho, fui tres veces, me aseguré de preguntar  que si le habían tratado sobre mi solicitud de reunión y le hacía referencia específica para que la secretaria tuviera consciente de sobre qué tema le estaba solicitando la reunión,   y nunca fui atendido.
¿Usted teme que su nombre quede manchado o que quede alguna duda sobre su trabajo?
Claro, si, porque fíjese como han estado escribiendo en los periódicos personas que ni ponen su firma, que no tienen la responsabilidad de poner su firma, queriendo decir que uno salió de allá por un asunto de celo profesional. ¿Qué celo profesional podía yo tenerle a la otra persona, si es ingeniero civil y el informático era yo? Debía ser entonces completamente lo contrario. La mayoría de los proyectos que se han ejecutado en la JCE fue por la experiencia y los conocimientos técnicos de uno, porque antes él estaba y no se habían implementado. Los trabajos realizados están ahí. Lo que se exhibe como automatización, como modernidad es el fruto del trabajo de muchas personas, pero también necesitaba de una persona que los dirigiera y Dios me dio la oportunidad de estar en ese momento y salir con la satisfacción del deber cumplido, de que mientras estuve allá, estuve realizando las labores para la cual fui contratado. Creo que han estado manipulando la situación. Creo que esas informaciones, no todas obedecen a la realidad. Todo el mundo sabe en la institución, como me lo han manifestado, que nosotros éramos una persona que estábamos haciendo su labor, en nuestro despacho, resolviendo situaciones. Cuando íbamos a un escritorio de otro funcionario era a trabajar y  no a sentarme a dialogar. Entonces se le está premiando a la persona qué si hacía eso, que se dedicaba a otra cosa y uno que estaba ahí adentro, ahora quieren decir que uno no era la persona que realizaba la labor.
¿Por qué usted ha decidido hablar, y qué temor puede sentir?
Básicamente es que el lunes pasado, la persona que estaba como seguridad mía fue a mi casa, yo le dije a esa persona: Eso te puede traer problemas. Y así mimo fue. Al otro día fue tomado preso, duró preso más de 24 horas, después lo despacharon a su casa y aún sigue detenido. Yo temo porque esa persona que es de mi confianza lo hagan firmar algún documento que no obedezca a la realidad.
¿Cómo qué?
En este país ahora mismo por cualquier cosa amenazan a cualquiera, entonces nosotros quisimos dar este paso para que el país sepa, que realmente nosotros fuimos a hacer una labor en la Junta y salimos orgullosos de allá  y que nadie puede manchar el buen nombre que uno se ha ganado en la sociedad.
Usted habla de un memorando con la firma de Franklin Frías
Así es, la correspondencia con la firma de él nunca debió de salir, porque debió copiarme o pasarla vía mía como la persona de mayor responsabilidad del departamento como dice la resolución. Las informaciones que aparecen ahí (En el memorando) han pasado desapercibidas y ahí hay una especie de acusación implícita de que se están haciendo modificaciones, pero ninguna información que llegara al departamento de informática se hacía sin el conocimiento de nosotros. Aunque no teníamos la responsabilidad, nosotros por la transparencia le informábamos y le dejábamos conocimiento de todo lo que se hacía. Lo que pasa es que esa persona cuando llegaba el documento para fines de revisarlo, muchas veces ni lo firmaba. El sale con esa información, la cual  llevé al presidente de la Junta y le dije que eso era una desconsideración, porque nunca debió sacar el documento sin haber conversado conmigo. El despacho más cercano al despacho del ingeniero Frías era el mío.
¿Fue esa carta fue el detonante  para su renuncia?
Esa carta, esa carta fue el detonante, porque ahí hay cosas implícitas, ahí hay cosas que dicen que se están modificando, sin su conocimiento. Las bases de datos implican mucho, las bases de datos implica el padrón electoral, las bases de datos implica el registro civil, la base de datos implica la cedulación, son los registros electorales. Entonces, cómo va ser que se atreva a escribir una comunicación de esa naturaleza de forma irresponsable, cuando nunca hemos dado una instrucción que no haya venido con la autorización correspondiente, o desde los departamentos correspondientes, que son los únicos autorizados a hacer que se haga una modificación a la base de datos, para que quede la constancia de quién la autorizó. De hecho, siempre me cuidé de que mi contraseña no tuviera acceso para modificar datos, por eso mismo, para que nunca viniera alguien de desaprensivo a querer acusar a uno de esa forma. Fíjese que la interpretación de esa carta ha pasado desapercibida. Eso indica más, indica que pasa cualquier cosa, él se limpió y ya. Entonces, quién sería el responsable, el otro que está ahí pero el otro es Miguel Ángel. Cuando yo voy y pido que se me de explicación de eso, se le solicita a él una carta, pero pasó un mes antes de yo poner el cargo a disposición y nunca recibí respuesta convincente y por escrito de la solicitud que se le había hecho.
¿Usted le quiere enviar un mensaje a la población?
Que no me arrepiento de haber salido de allá, creo que salí a tiempo, y no volvería más a la JCE.
¿Se sintió traicionado usted alguna vez  por el presidente de la Junta o por cualquier otro miembro?
Realmente no, realmente lo que si me sentí fue coaccionado de mis funciones al dársela a otra persona, sin yo haberlo aceptado.
¿A usted se le pidió que renunciara?
A mí se me pidió que hiciera un consenso para cederle las funciones del cómputo electoral al ingeniero Frías y esa fueron las condiciones que yo tampoco acepté. Yo trabajé allá, y dentro de la institución uno conoce a las personas y yo no me podía comprometer con él a que él tomara decisiones sobre el cómputo electoral y yo estando ahí, siendo también co-responsable de esa toma de decisiones.
¿Desconfía usted del trabajo de él?
No es una persona que goza de mi confianza
¿Está en peligro el proceso electoral?
No puedo decirle esa información así, pero preferiría que se tomaran mis palabras de que no es una persona de mi confianza. Realmente creo que el mensaje se ha dado de que nosotros no tenemos ningún interés en retornar a la institución, nosotros queremos hacer nuestra vida ya. Queremos dedicarnos a nuestra familia y a nuestros asuntos privados y personales y ya mi momento en la JCE se terminó.
¿Lamenta estar involucrado en esta situación?
Claro que si. Realmente me dediqué a la institución, y que uno haya tenido que salir en esas circunstancias, y que uno encuentre personas diciendo informaciones que no obedecen a la verdad sobre el trabajo de uno, le dejan a uno mucho que pensar para uno volver a emplearse en una institución pública.
¿A que se debieron los celos?
Parte de la problemática que yo entiendo que generó los celos de que se hablan como si se tratara de doble vía y realmente era de una sola vía, es porque además de las funciones de administrador general de informática, allá la JCE está dividida en diferentes comisiones de trabajo, es decir que se crean comisiones de trabajo coordinadas por otros magistrados. Nosotros teníamos la dicha de haber sido elegido como miembro del Consejo de Directores de la Escuela Nacional de Formación Electoral del Estado Civil, éramos miembros de la Comisión de Oficialía, y éramos miembros de la Comisión del Voto en el Exterior. Esa confianza que me tenían los magistrados era lo que hacía que ellos seleccionaran a uno para uno realizar las labores de su confianza, porque sabían que si yo me involucrara en algún trabajo, ese trabajo iba a quedar bien hecho.