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24 jun. 2011

Egipto desentierra la segunda barca solar del faraón Keops

Percha

Egipto desentierra la segunda barca solar del faraón Keops

El ministro de Antigüedades egipcio, Zahi Hawas (i), supervisa la operación. | F. Carrión.

Francisco Carrión / El Mundo

A tres metros bajo tierra y 4.500 años después de servir a la vida eterna de Keops (Jufu, para los antiguos egipcios). Con el boato habitual de flashes y autoridades, la tierra de los faraones inició este jueves los trabajos para recuperar la segunda barca solar del rey, que permanecía desmontada en un foso sito en la cara sur de la Gran Pirámide de Giza.

Su existencia no era ningún misterio oculto bajos las arenas del desierto. Un navío similar fue descubierto en 1954 a unos metros de la excavación actual, en el mismo lateral de la pirámide de Keops (2579 a. C.-2556 a. C) en la meseta de Giza.

El primer barco había sobrevivido desmontado en 651 piezas y sepultado bajo 41 bloques de piedra caliza. El arqueólogo egipcio Kamal el Mallaj necesitó 13 años y 4 intentos para reconstruir el rompecabezas, que desde 1982 se exhibe al público en un museo ubicado junto a la séptima maravilla del mundo antiguo.

La embarcación reparada mide 43,4 metros de eslora, 5,6 metros de manga y 1,5 metros de calado. Está construida con madera de cedro originario del Líbano y las tablas del casco están unidas por cuerdas. En 1954 ya existían pruebas de que junto al primer foso se escondía una nave similar, pero el no fue explorado hasta 1987. Fue entonces cuando expertos de la Universidad japonesa de Waseda detectaron la embarcación a través de ondas electromagnéticas.

La barca hallada en 1954 tiene 43 metros de eslora. | F. Carrión.

La barca hallada en 1954 tiene 43 metros de eslora. | F. Carrión.

La restauración durará cuatro años

Los arqueólogos nipones y egipcios retomaron la investigación en 2008. Las imágenes transmitidas por una pequeña cámara introducida en el foso junto a los análisis de la humedad y la temperatura indicaron que la mayoría de las piezas de madera se hallaban gravemente dañadas. Según el mediático ministro de Antigüedades egipcio Zahi Hawas, la retirada del primer bloque ha arrojado luz sobre la conservación de la embarcación. "Es apasionante. La madera debería estar en muy malas condiciones pero he podido verla y está en un estado excelente".

Hawas ha explicado que la filtración de agua y los insectos contribuyeron al deterioro de las piezas. Una vez que todos los fragmentos del barco sean recuperados, se iniciará una ardua restauración que, a juicio del ministro, debería concluir en 4 años.

Los dos navíos funerarios serán trasladados al Gran Museo Egipcio que se construye actualmente junto a las pirámides de Giza y cuya apertura está prevista para 2015. Por ambas naos transita la historia fluvial de una civilización ligada al Nilo. Sus maderas son el testimonio vivo del periplo del dios solar, Ra, a través del día y la noche a semejanza del ciclo de la vida y la muerte. Y un símbolo de la eternidad ansiada por los antiguos egipcios. Las barcas han atravesado las vicisitudes de varios milenios y han sobrevivido al río que nos lleva.

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La noticia en La Vanguardia según noticia de EFE:

Egipto destapa los secretos de la segunda barca solar de Keops


Un equipo de arqueólogos ha levantado uno de los grandes bloques de piedra que cubren la pieza

El Cairo. (EFE/Laura Millan Lombraña).- La segunda barca solar de Keops, que desde hace 4.550 años permanece sepultada en Guiza junto a la gran pirámide, desveló hoy sus primeros secretos cuando un equipo de arqueólogos levantó uno de los grandes bloques de piedra que la cubren.

Un cartucho con el nombre de Keops, el segundo faraón de la IV dinastía, que reinó entre el 2609 y el 2584 a.C., y un jeroglífico sin cartucho con el nombre de su hijo Jafra fueron los dos hallazgos que hicieron hoy los arqueólogos egipcios y japoneses que trabajan en colaboración para la restauración de la barca.

El ministro de Estado para las Antigüedades, Zahi Hawas, y el director de la restauración de la barca solar, Sakuji Yoshimura, profesor de la Universidad Waseda en Japón, fueron los encargados de presentar el proyecto ante un centenar de periodistas entre los que había un nutrido grupo de reporteros nipones.

Japoneses y egipcios colaboran desde hace dos años en el estudio y conservación de la barca, de cuarenta metros de largo y cinco de ancho, que permanece en una cámara subterránea cubierta por bloques de piedra de unas dieciséis toneladas.

La embarcación fue descubierta en 1954 junto al primer bote, también de Keops, que se exhibe en un museo junto a la gran pirámide en Giza.

A diferencia del primero, los arqueólogos decidieron no retirar los bloques de piedra que cubrían la segunda barca para no dañarla y realizaron todos los estudios utilizando ondas electromagnéticas y sondas para tomar muestras de la madera de cedro del Líbano de la que está hecho el barco y estudiarlas.

"Pensábamos que el estado de conservación de la madera era muy malo, pero hoy hemos visto que no está tan mal y tenemos la esperanza de que podremos reconstruir la barca", subrayó Yoshimura en declaraciones a Efe.

Zahi Hawas anunció que, una vez restaurada, el embarcación podrá verse en un museo junto al acceso sur a las pirámides de Guiza y calculó que harán falta cuatro años de trabajo hasta que pueda ser mostrada al público.

El ministro egipcio explicó que durante años los arqueólogos creyeron que la segunda barca de Keops era "un bote funerario destinado a trasladar el cuerpo del faraón desde la capital hasta el lugar donde debía ser enterrado".

Investigaciones posteriores permitieron demostrar que se trata de una barca solar con la que se creía que el faraón muerto, al que se asociaba con el dios del sol Ra, surcaba los cielos durante el día.

Mientras los periodistas se enjuagaban el sudor de la frente y recurrían a los abanicos para escapar del calor del mediodía cairota, la comitiva de autoridades, equipadas con cascos, mascarillas y monos de trabajo blancos, entró en una cámara aclimatada con Hawas y Yoshimura a la cabeza.

Allí contemplaron de cerca la extracción del primer bloque de piedra que cubre la barca, lo que les permitió ver directamente y por primera vez en más de cuatro mil años una parte de la embarcación.

Una vez fuera, Yoshimura aseguró que el objetivo de su equipo es asegurar que la estructura del barco no resulta dañada e ironizó sobre las prisas de los periodistas, que se mostraron sorprendidos al saber que el equipo de la Universidad Waseda estudia muestras del bote desde el año 1992.

"No tenemos prisa, la barca lleva aquí desde hace 4.550 años ¿porqué deberíamos apresurarnos?", se preguntó.

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Percha Comentario por Percha Hace 2 horas

Gracias José Luis por las aportaciones al post.

Hoy recoge la noticia El País:

Una nueva barca solar de Keops emerge del fondo de la historia

Nuria Tesón /El País

Aún quedan misterios por desenterrar en Egipto. Ayer un rayo de luz tocó por primera vez uno que había permanecido bajo las arenas del desierto los últimos 4.500 años. Como dentro de un asfixiante onsen, baño termal japonés, se desarrolló ayer el alzamiento de la primera piedra de la fosa que ha guardado la segunda barca solar enterrada junto a la Gran Pirámide del faraón Keops. Húmedo, vaporoso, caliente. Repleto de cuerpos y cámaras que intentaban atisbar por las rendijas de la lona el movimiento de los trabajadores, mientras el sudor empapaba frentes y ropas.

El cubículo que ocultaba la embarcación se convirtió en el centro del país del Nilo por unas horas. Un lugar que volvía a reclamar la atención del mundo y de aquellos que han dejado de visitarle tras la revolución. Todo esto, en un clima y temperatura controlados. Científicos, ingenieros y operarios accedían cubiertos de pies a cabeza con trajes y máscaras especiales. Mientras el aluvión de periodistas, ávidos por inmortalizar el momento, se apiñaban frente al televisor y lanzaban miradas furtivas al sagrario de lona blanca. En su interior, el sonido de la radial y el olor de la piedra cortada, ahuecada, lo impregnaban todo.

Vigilados de cerca por el doctor Zahi Hawass, el ministro de Estado para las Antigüedades, los trabajadores alzaban un bloque de más de tonelada y media, centímetro a centímetro.

La expectación era mucha bajo la carpa donde el equipo del director de la restauración de la barca solar, Sakuji Yoshimura, profesor de la Universidad Wa-seda en Japón, ha trabajado los dos últimos años codo con codo con un equipo de egipcios. La embarcación fue descubierta en 1954 en un foso contiguo al de la primera barca solar, que se exhibe en el museo situado en la cara sur de la Gran Pirámide. Se decidió preservarla intacta bajo las 41 losas de caliza que la cubrían, para evitar daños.

Solo 30 años después, en 1987, se iniciaron estudios con ondas electromagnéticas y se tomaron muestras para ver su estado. Hawass explicó que la filtración de agua y los insectos que entraron tras una prospección de la National Geographic Society en aquella época con una pequeña cámara, introducida a través de un agujero perforado, contribuyeron al deterioro de las piezas. Por ese motivo "esperaba encontrar la madera en muy mal estado". Algo que al parecer no ha sucedido: "Al levantar la losa hemos podido ver que la situación no es tan grave y confiamos en poder restaurar la barca".

Del constructor de la Gran Pirámide, el segundo faraón de la IV dinastía, que reinó entre el 2609 y el 2584 antes de Cristo, apenas se conserva una imagen. Una pequeña estatuilla de escasos 10 centímetros que se conserva en el Museo de El Cairo. Ahora, además de un segundo barco, los arqueólogos han sacado a la luz un cartucho con su nombre, Keops, y un jeroglífico sin cartucho con el nombre de su hijo Kefrén.

La embarcación, de madera de cedro de Líbano y acacia egipcia, según explicó el ministro, será restaurada por el equipo de Yoshimura en un trabajo cuya conclusión esta prevista para dentro de cuatro años (montar la anterior llevó más de 20). Posteriormente, se expondrá en el nuevo museo en construcción en la meseta y que se inaugurará en 2015. Lo que verán los visitantes es una de las embarcaciones más antiguas del mundo. Una belleza estilizada de tonos marrones y remos como agujas que, si bien fue considerada un barco funerario para trasladar los restos del faraón a la capital, según el egiptólogo Zahi Hawass, "no lo es". En su opinión, "es un barco para el dios, no para el rey". Un barco solar para que Ra pueda recorrer el cielo cada mañana hasta la eternidad.