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23 nov. 2011

BERNARDO VEGA COMENTA LA ENCUESTA GALLUP


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BERNARDO VEGA COMENTA LA ENCUESTA GALLUP
22 Noviembre 2011, 10:12 PM
Gallup: carrera apretada
Las encuestas muestran que Mejía tiene un voto duro y constante
Escrito por: BERNARDO VEGA
La última encuesta de la Gallup evidencia que la carrera electoral luce hoy día muy apretada. Las tres encuestas de Gallup (abril, agosto y noviembre) han colocado a Hipólito Mejía por encima con un 48.7%, 47.9% y 47.9% respectivamente. Otras encuestas independientes y serias le han dado 51% (Penn & Schoen, mayo) y 49% (Benenson, septiembre). Eso significa que Hipólito Mejía tiene un voto duro y constante, con un piso de un 48%, muy cercano al 50% requerido para ganar en primera vuelta.
Danilo Medina en las tres encuestas de Gallup logró 40.4%, 33.4% y 42.6%. Penn, & Schoen le dio 39% y Benenson 46%. En la última de Gallup el trabajo de campo se hizo con bastante posterioridad a la selección de la candidata vicepresidencial, por lo que cuando se preguntó por cuál candidato votaría el encuestado ya el efecto “Margarita” estaba medido.
¿De dónde podrá sacar Danilo Medina los 5.3% de votos requeridos para igualar el 47.9% de Hipólito Mejía? Es difícil que se lo quite al propio Mejía dado lo duro de su voto durante ocho meses de mediciones. Para tratar de lograrlo lo usual en esos casos es una campaña muy negativa contra Mejía, más efectiva que la actual. Los indecisos según Gallup son apenas un 1.7% (en abril eran un 10.9%), por lo que tampoco allí podrá agregar muchos votos. La única “cantera” disponible lucen ser los votos de los partidos minoritarios. Cuatro candidatos reformistas suman 4.0%; Guillermo Moreno un 1.9% y Eduardo Estrella un 1.5%. Los otros cinco candidatos entre ellos suman apenas 0.5%. Consecuentemente, los reformistas, Moreno y Estrella son las fuentes importantes de votos. Si Moreno y Estrella son inteligentes, que lo son, jugarán a esperar a una posible segunda vuelta antes de hacer alianzas con uno de los dos partidos mayoritarios.
El incremento en el voto de Danilo entre la encuesta de Gallup de agosto y la de noviembre de 9.2% vino de un 3.6% en la reducción de los indecisos, un 4% de reformistas que se traspasaron y un 1.6% de votantes de otros partidos. Nada provino de votos perredeístas.
Por otro lado, tan solo las dos encuestas de ASISA, la de Insight y la última de Hamilton otorgan ventaja a Danilo Medina y en ningún caso por encima de un 3.3 por ciento.
Ya el efecto de la selección y juramentación de Danilo, así como la escogencia de su vicepresidente han pasado. Ahora faltaría por ver si atrae el voto de los reformistas y de los otros dos partidos pequeños, así como medir el efecto que podría tener la incorporación de Leonel Fernández a las caravanas.
La encuesta de Penn & Schoen de mayo evidenció que esa incorporación daría un 3% de votos adicionales, a pesar de la impopularidad del gobierno. Se tendrían tres figuras caravaneando: Medina, Margarita y el Presidente.
Existen todavía varios factores de incertidumbre. ¿Continuará deteriorándose la situación económica internacional? ¿Aumentarán los precios del petróleo si se ataca a Irán? Ambas cosas perjudicarían a Medina. Por otro lado, si el gobierno opta por seguir endeudando al país e incrementando los déficits para generar empleos y comenzar y terminar obras, es decir desguañangando la economía, como hizo en el 2008, el efecto político, a sólo corto plazo por supuesto, le beneficiará. A Medina le conviene enfatizar promesas en educación y en la lucha contra la corrupción, separándose lo más posible del gobierno. Tal vez seremos testigos de una guerra de denuncias de actos de corrupción, en la cual probablemente saldría perdiendo el PRD. Al PLD le conviene adelantarse y someter a la justicia a uno o varios de sus propios funcionarios. También está por verse si Vargas Maldonado se incorporará a la campaña electoral y si Mejía continuará diciendo, sin pensarlo, cosas inadecuadas.
Finalmente, con una carrera tan apretada existen más razones que nunca para insistir en una Junta Central Electoral transparente y que no obstaculice la observación electoral de instituciones que, como Participación Ciudadana, con su historial, han ganado muy merecidos méritos.