La Proto- Historia de la Isla de Santo Domingo
Raíces de Nuestro Espíritu, (2da. Parte)
Fuente; Guido Despradel Batista, Raíces de nuestro Espíritu. Santo Domingo. Ediciones Renovación, 1971, p. 9-29, fragmento y re publicado en Antología Literaria Dominicana, INTEC, Santo Domingo, 1981,
Recopilado por Ubaldo Solís Ureña
E
s que América, en su proto-historia, era toda una. Este mosaico de islas que constituyen el Archipiélago Antillano, no existía, y de Florida a Paría, se extendía un fuerte macizo orográfico del cual las montañas de Quisqueya no son más pequeños ramales. La unidad geografía de América, en tiempo de su proto-historia, hay que afirmarlo, porque su existencia es necesaria para poder desentrañar las primeras raíces de estos pueblos.
Pese a toda las afirmaciones en contra puede afirmarse, que América tomó origen de una sola fuente, que pudo ser en si misma o fuera de ella, de todo modo es la fuente original de todos los pueblos
Aún no se conoce con exactitud el verdadero nombre de nuestra isla en los cientos de años de su existencia ente del descubrimiento el 12 de octubre del 1492, no lo sabemos y quizá nunca se pueda saber ya que esa pre historia de nuestra isla se han quedado en la bruma de un pasado que no dejo nada para comprobarlo. Quizá tal vez se llamo Babeque, pueda ser que Haití, pero también Quisqueya, como pudo ser Bubío . Pero pudiera ser que estos nombres correspondieran a regiones de ella.
Los Ciguayos considerados como los primitivos pobladores, eran fieros, hombres de presa, y se fueron a las montañas del norte de la Isla, a vivir en cuevas. De tierra firme llegaron los Taínos, pacíficos labradores, posesionándose en las llanuras estas regadas por innumerables ríos. Y para completar la disparidad de pueblos que poblaron esta isla, llegaron otras razas: los Caribes y los Macorixes, estos incursionan inesperadamente, sacando a los Taínos de sus habitas obligándolo a correr hacia el Oriente y el Occidente para quedarse en posesión de la región que hoy comprenden las provincia de San Francisco de Macorís y Samaná.
El pueblo que estaba llamado a conquistar y dominar la isla, pero esta conquista fue troncada por otro conquistador llegado de lejos, ya no en canoa, sino en navíos, a imponer su dominio, en nombre de la cruz y el imperio
Desde dos puntos de vista han descrito los historiadores el carácter, el tipo y las costumbres del indio de Quisqueya. Para unos, López de Gomara entre ellos, el indio era “ de color castaño claro, que parece algo tiricia do, de medina estatura y repecho,; tiene ruines ojos, lama dentadura, muy abiertas las ventanas de las narices, y la frentes demasiado anchas; “ ellos y ellas son lampiños, y aún dicen que por arte; pero todo crían cabellos largos, liso y negro”. Y dice además, el ciego panegirista de Cortes, refiriéndose al carácter del indio, que era “un grandísimo sodomítico, holgazán, mentiroso, ingrato, mutable y ruin”
No se puede pintar un ser más detestable: pero si razonamos un poco y llamamos a consulta historiadores que nos merezcan más créditos que ese López de Gomera, quien, ambicioso de prebendas y de oro, falta a la veracidad histórica por merecer la protección del poderoso conquistador de México, nos daremos cuentas que esta descripción del indio de Quisqueya es, además de falsa, injusta y denigrante
Para otros historiadores, y muy especialmente para el Padre Las Casas quien convivió con el indio e hizo causa común con él, y quien además vino a América, no a justificar la actitud de España, sino a servir a un alto apostolado de moral y de justicia, el indio era hospitalario, manso, simple, benigno, servil, y hasta el extremo que en él se podía ver realizado el ansiado ideal del hombre bueno y sin malicias en sus estado primitivo de la naturaleza.
Y en cuanto al tipo del indio, afirmaba Las Casas que “las caras, rostros y gestos tiéndalos graciosos y hermosos, hombres y mujeres; y cuando los niños van creciendo son todos muy graciosos, lindos, alegres, corderitos vivos y de buena ídole”. Y para que se vea que los primitivos habitantes de esta isla no fueron monstruos, ni seres viles y despreciables como los pregonaron por las naciones de Europa los cronistas e historiadores que querían presentar como natural y justo el exterminio cruel que ellos hacían los súbditos de sus Majestades Católicos apoyados en la fuerza de la cortante espada y en el Poder de la Santa Cruz, oigamos a Las Casas, hombres hombre también de España y espectador sensible de los sufrimientos del indio,
cuando nos dice que “ en La Vega, conocí a mujeres casadas con españoles, y algunos caballeros, señores de pueblos, y otras en la Villa de Santiago, también casadas con ellos, que era admirable su hermosura y casi blancas como mujeres de Castilla”. Agregando Las Casas.” Yo vi un lugar o villa que se llamó de La Vera Paz, de sesenta vecinos españoles, los más de ellos hidalgos, casados con mujeres indias naturales de aquella tierra, que no se podía desear persona que más hermosa fuese”. Con estas citas basta, aunque hay muchísimas más que dejan claramente demostrado que el indio de Quisqueya, con la excepción de los Ciguayos, que eran además escaso en número, era hablando desde el punto de vista de la antropología, un tipo que podía catalogarse en el cuadro de las razas superiores
sus costumbres y su religión así también lo confirman. Sin hacer uso de muchos detalles, se puede decir que sus ritos y sus modales de vida eran paganos. La pitonisa de Delfos tenía su reproducción exacta en el Bohiti adivino que realizaba sus transportaciones en los ritos del Dios Corocoto. Y sus ceremonias en loor a sus ídolos, con sus areitos suaves y sus libaciones abundantes, no están muy lejos de las suntuosas bacanales que se celebraban en Éfeso en honor de Artemisa y de Baco. Réstanos decir que la organización pública del indio se ajusta en todo al sistema patriarcal.
El Cacique era un verdadero Señor, con un territorio determinado para gobernar, y con súbditos que le pagaban sus tributos religiosamente y que le prestaban reverencias y le guardaban admiración y respeto. Había una admiración de justicia bastante equitativa, y existía la institución de la familia, aunque aceptando el estado polígamico.
De todo esto se deduce que nuestra isla, en el momento del descubrimiento, no estaba en un estado de barbarie que se la colocara fuera de la consideración y del respeto que se le deben a todo conglomerado social que desarrolla sus actividades vitales dentro de las más noble aspiraciones, en cualquier porción del universo.
La Obra de España en la Isla de Quisqueya.
E
l mismo año en que se completaba la unidad monárquica de España con la conquista del reino de Granada, descubría el aventurero genovés Cristóbal Colón, hombre astuto y marino esforzado, la primera isla del continente Americano. Por la fe cristiana y para provecho y honra de sus Majestades Católicas, los primeros expedicionarios de España dieron principio a la conquista y dominación de un mundo nuevo.
Fernando e Isabel habían fijado el rumbo del nuevo Estado Español, en estas dos denominaciones; “Imperialismo, o sea espíritu de dominación y preponderancia internacional, y Unidad Religiosa”. El primer punto se obtendría entablando estrechas relaciones con las demás familias reales de Europa y conquistando a viva fuerza las recién descubierta tierras de América; y el segundo, expulsando los judíos, convirtiendo forzosamente a los moriscos, establecidos en todo los reinos y dominios la inquisición y exterminio al indio, ser hereje que no podía comprender la religión del Cristo, corregida y aumentada, en su esencia y en su forma, por los Sabios y Santos Padre de la Iglesia
Ante la acogida franca, cordial y hospitalaria del aborigen de Quisqueya, la primera fundación española en tierras de América fue una fortaleza; La Navidad. Esto basta para definir el espíritu de la Conquista Destruida La Navidad, surge La Isabela, ciudadela de señores llenos de ambición, de furor y de prejuicios; y de la Isabela se van escalonando los fuertes corazón adentro de la Isla. Estos hombres habían venido de España de pelear con moros y de perseguir infieles, y esta isla Quisqueyana de América sufrió dolorosamente de su crueldad y de su inexperiencia.
De todos los conquistadores y colonizadores de estas tierras. Colón fue el más inepto, y nuestra isla la que sufrió las más fatales consecuencias. España no sabía lo que venía a hacer a América. Después de tristes años de lucha cruelmente exterminadora, el hombre venido de España tras un aloca aventura y empujado por la ambición más torpe, comenzó a darse cuenta de lo que debía hacerse en estos territorios recién descubiertos. El español conquistador y colonizador se hizo en América, y por ello no es una paradoja afirmar que América se conquisto y se colonizó a sí mima
Es necesario afirmar con Carlos Pereyra: “que el conquistador es un hombre de España formado en América y que con las expediciones procedentes de Sevilla, salen de la Península los alumnos que van a graduarse en las escuelas del Nuevo Mundo”. Porque es necesario advertir que solamente Don Pedro de Valdivia, entre los grandes conquistadores, tenía antecedentes militares. Cortés vino no siendo más que un mozalbete rimador y mujeriego; Pizzarro desconocía en lo absoluto el uso de las armas, y Ojeda, el conquistador más brillante que lucho en esta Isla, no era más que un brillante cortesano que hacía piruetas gallardas sobre una viga saliente en la mesa de la Giralda, para divertir a la Reina Católica”. Y nuestra Isla recibió de golpe todas las funestas consecuencias que acarraría esta ignorancia. Al establecerse en nuestras tierras el español quiso vivir en ellas como vivía en su península de origen. Los pobladores de la Isabela, en su mayoría gentes cortesanas, no querían dejar de comer pan de trigo, y así los veinte labradores venidos para ayudar a la tarea de fundación, después de inútiles esfuerzos y atacados duramente por las fiebres, tuvieron que abandonar el intento de cultivar en esta isla cereal tan extraño a su clima tórrido.
Se intento entonces hacer pan de cebada, porque el hombre de Europa no quería dejar de ser Europeo, pero todo fue inútil. Y así, muchos pobladores de la Isabela perecieron; otros abandonaron la isla; y con excepción de pocos que resolvieron adaptarse al medio y aprendieron a comer pan cazabe, el resto dependió de España para la provisión de trigo. Así fueron sus moradores abandonando a La Isabela, que equivalía a alejarse del Atlántico, hecho que fue el primer error., de los muchos, con que España hizo penoso y obscuro nuestro destino,
No se puede decir que el sitio donde estaba emplazada La Isabela era impropio para el feliz florecimiento de una ciudad. Las costas atlánticas de la Isla son más saludables, y hasta más bellas, que las costas del Caribe. Jamás he podido olvidar aquel panorama que sirve de polícromo escenario a las olvidadas ruinas de la abandonada Isabela. Como olvidar aquel sitio a la que debía ser Primada y más primorosa urbe de América.
Sobre las costas atlánticas está el destino del mundo; a orillas del Caribe nada tiene carácter d eternidad, porque el Caribe será siempre un eterno enterrador de civilizaciones. España no debió dejar abandonada a La Isabela, porque con su abandono nos dejó las puertas del Atlántico abiertas de par en par; y por lo tanto, a merced de las invasiones de los cosarios que tenían en ese mar de inmenso y maravilloso escenario de sus prodigiosas charrerías.
E
l abandono de la Isabela torció por completo nuestro destino. Si esa ciudad hubiera subsistido, los pueblos que florecieron en la costa norte no hubieran sido destruidos porque habrían estado garantizados y supervigilados de cerca, y los filibusteros no se hubieran establecido en la Isla, y no existirían, por ende en ellos dos pueblos, que tarde o tempranos tendrá que perecer uno de ellos, frente a la fuerza o superioridad espiritual del otro.
Medio de difusión de los acontecimientos culturales, sociales, históricos, políticos, económicos, La Vega, la Región y el País, para su estudio, conocimiento y divulgación
8 jul 2009
6 jul 2009
CARPINTEROS GANAN DOS A RANCHITO EN INICIO SERIE FINAL PACTADA 5-3.-
CARPINTEROS GANAN DOS A RANCHITO EN INICIO SERIE FINAL PACTADA 5-3.-
La Vega: Los Carpinteros de La Vega, durante el fin de semana , ganaron dos partidos en el Inicio de la Serie Final que esta pautada a un 5-3, al vencer al equipo Fabio Ant. José (Pilin) del Ranchito con score de 4-3 y 8-3, en el 1er. Torneo de Béisbol Superior con Refuerzos de la Provincia de La Vega, dedicado al Grupo Medrano.
LA JORNADA SABATINA
Se efectuó una pequeña Ceremonia Inaugural, donde el Inmortal del Deporte Dominicano Winston –Chilote- Llenas, realizo el Lanzamiento de Honor, en ese partido el lanzador Edinson Ortiz, realizo una magistral Labor, al lanzar 8 entradas completas, poncho 8 bateadores, 8 hits y 2 base por bolas Concedidas, frente a un gran rival como lo es logan Duran quien cargo con la derrota y el salvamento fue para el zurdo kency mariot.
A la ofensiva los mas destacados fueron: Wander cruz de 4-2, par de impulsadas, Víctor Méndez de 4-1 un doble. Por los derrotados Cesar Suaba y Miguel Suriel de 5-2 c/u.
JORNADA DOMINICAL:
Otra excelente labor monticular de Eddy Candelario, quien lanzo 8 entradas, poncho 7, permitió 3 carreras, 2 de ellas limpias, domino y estropeo el debut de Jose Núñez (Manguera), antes se realizo el Lanzamiento de Honor, por El Lic. Enrique Ramírez Director Ejecutivo de ONAPI.
Los mejores por los carpinteros: José Campusano de 5-3, 3 impulsadas, Víctor Méndez y Luís Polonia de 4-2 c/u.
Por los derrotados: Raúl de la Cruz de 4-3, m, cuadrangular y par de hits.
Fabio José Paulino de 4-2
La Actividad Continua este Sábado 11 de Julio, a partir de la 1:30 p.m., en el Estadio Olímpico de La Vega
La Vega: Los Carpinteros de La Vega, durante el fin de semana , ganaron dos partidos en el Inicio de la Serie Final que esta pautada a un 5-3, al vencer al equipo Fabio Ant. José (Pilin) del Ranchito con score de 4-3 y 8-3, en el 1er. Torneo de Béisbol Superior con Refuerzos de la Provincia de La Vega, dedicado al Grupo Medrano.
LA JORNADA SABATINA
Se efectuó una pequeña Ceremonia Inaugural, donde el Inmortal del Deporte Dominicano Winston –Chilote- Llenas, realizo el Lanzamiento de Honor, en ese partido el lanzador Edinson Ortiz, realizo una magistral Labor, al lanzar 8 entradas completas, poncho 8 bateadores, 8 hits y 2 base por bolas Concedidas, frente a un gran rival como lo es logan Duran quien cargo con la derrota y el salvamento fue para el zurdo kency mariot.
A la ofensiva los mas destacados fueron: Wander cruz de 4-2, par de impulsadas, Víctor Méndez de 4-1 un doble. Por los derrotados Cesar Suaba y Miguel Suriel de 5-2 c/u.
JORNADA DOMINICAL:
Otra excelente labor monticular de Eddy Candelario, quien lanzo 8 entradas, poncho 7, permitió 3 carreras, 2 de ellas limpias, domino y estropeo el debut de Jose Núñez (Manguera), antes se realizo el Lanzamiento de Honor, por El Lic. Enrique Ramírez Director Ejecutivo de ONAPI.
Los mejores por los carpinteros: José Campusano de 5-3, 3 impulsadas, Víctor Méndez y Luís Polonia de 4-2 c/u.
Por los derrotados: Raúl de la Cruz de 4-3, m, cuadrangular y par de hits.
Fabio José Paulino de 4-2
La Actividad Continua este Sábado 11 de Julio, a partir de la 1:30 p.m., en el Estadio Olímpico de La Vega
RAICES DE NUESTRO ESPIRITU
RAICES DE NUESTRO ESPIRITU
Guido Despradel Batista, Raíces de nuestro Espíritu. Santo Domingo. Ediciones Renovación, 1971, p. 9-29, reeditado el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, en Antología Literaria Dominicana ,Discursos, Semblanzas y Ensayos fragmento, Santo Domingo, 1981,
En
Septiembre de 1493, salió Colón de Cáliz en su segundo viaje. Comenzando con este viaje, la era de los conquistadores. 1500 expedicionarios desembarcaron en nuestra isla, divididos en dos grupos: el uno de nobles, cortesanos y militares, el otro de plebeyos, menestrales y labradores. Traían armas, perros, ocho puercas, yeguas y caballos, y la firme resolución de servir a tres cosas: a la Santa Cruz, a sus Majestades Católicas y a su ambición desmedida de riquezas
Desconocían en absoluto el derecho de gentes y aleccionados por los crímenes impunes de la Inquisición, veían en el indio un hereje, a quien se podía legítimamente darle muerte o someterlo a la más oprobiosas esclavitud. Y comenzó la exterminación cruel del indio y la explotación desmedida del ansiado metal amarillo.
Al indio que no se mata se le exige trabajo y tributo. Y el aborigen abandona sus conucos y buscas monte adentro la protección de la naturaleza. No se predica dulcemente la justas doctrina del Cristo, pues el indio era incapaz de entenderla, sino que se estableció la guerra sin cuartel a los nuevos infieles. La Inquisición, en forma de ejército en conquista, había comenzado a accionar en tierras de América.
Y así, como muy bien dice Las Casas, los indios eran: “ alcanzados fácilmente con los caballos y alanzados en un credo tantos, hechos pedazos con las espadas, cortados por el medio, comidos y desgarrados por los perros, quemados muchos de ellos vivos y padecieron todos maneras exquisitas de inmesericordia e impiedad”. Brillante y noble manera de comportarse un pueblo civilizado de la cristianísima Europa con un grupo de hombres pacíficos, hospitalarios e indefensos
El español dirige su guerra de conquista del Atlántico al Cribe: abandona a la Isabela, y deja atrás, merced a su propia suerte a Santo Tomás de Jánico, a Santiago y a la Concepción de La Vega. El oro estaba ahora en más abundancia en Haina, y esto determina el nacimiento de los pueblos del sur. Santo Domingo y la Vera Paz serán ahora el centro de sus operaciones mineras y militares. Pero no todo estaban conforme con sacar oro de los ríos y las minas. Era necesario crear otras fuentes de riquezas; y entonces surgen los ingenios y la ganadería.
Pero el cañaveral exigía muchos hombres que se adentraran en sus fauces hambrientas, y ya el indio se acababa, y su fuerzas, minadas por las enfermedades, la opresión y el desconsuelo, podían dar abasto a esa nueva tarea de explotación bárbara e inicua. Al decir de Las Casas, “no quedaron de las multitudes que en esta isla, de gentes, había, desde el año de 1494 hasta el 1496, según se creía la tercera parte de ella”
Como los ingenios aumentaba rápidamente y cada uno de ellos exigía por lo menos ochenta hombres, y cada tapiche no menos de cuarenta, aun haciendo que el indio centuplicara su esfuerzo, se necesitaba importar de otras latitudes nuevos hombres, y vino entonces el negro, así el ingenio, establecido por España, acabó de exterminar al indio, introdujo en nuestro ambiente un nuevo factor étnico y nos prepara para siglos más tarde, ser económicamente, colonias de las naciones plutocráticas
Algunos vecinos hacendados, viendo que el indio se acababa, prometieron al clérigo Bartolomé de Las Casas, que si les traían los indios que tenían para que se pusieran en libertad. Y el Consejo con parecer de los Oficiales de Sevilla y ante las instancias de buen varón que por su amor al indio permitió que otra raza de hombres sufriera el oprobio de la esclavitud, consintió que se pudieran traer a esta isla y a la de Cuba, Jamaica y Puerto Rico, cuatro mil negros esclavos.
Pero el ingenio necesitaba devora más hombres y la merced se vende en 25,000 mil Ducados a los genoveses, y el Emperador de España emprende, a costa de Quisquilla, otro brillante negocio que le permite, con sus insaciables arcas y edificar sendos fastuosos alcázares en Madrid y Toledo. Así pagó esta Isla a España su labor de conquistarla
Boyá y las montañas fueron el poster cementerio del último indio: y España, cumpliendo la consigna de mantener la esclavitud en sus dominios, introdujo en nuestra isla más de Treinta Mil Negros. Pero no nos despedimos así, tan indiferentemente, de nuestro desgraciado aborigen, y detengámonos a investigar cuál ha sido su aporte en la formación de nuestro espíritu. Tal vez las primeras y más hondas raíces de nuestro espíritu estén en el indio
El español necesitaba mujer y no tuvo inconveniente de mezclarse con la india. Caballeros, e Hidalgos estaban casados en las villas principales con mujeres indias; y ya sabemos como en La Vera Paz sesenta vecinos españoles en su mayoría hidalgos, tomaron por esposas a mujeres naturales de la isla. Y la soldadesca y los colonos tampoco tuvieron que vencer grandes obstáculos para la mezcla de sangre, pues a la india no le repugnaba el señor blanco que la dominaba y destruía su raza
Según Oviedo, las indias, “comúnmente son buenas de su persona”, pero también hay muchas que de grado se conceden a quien las quiere, en especial las que son principales, las cuales ellas mismas dicen quelas mujeres nobles y señoras no han de negar ninguna cosa que se les pida, sino las villanas”. Así el conquistador el gran encomendero se unen a la hija del cacique, y el soldado y el colono tienen a la india como mujer y como cocinera.
Así surge el mestizo de América, tan característico el tipo de este nuevo elemento étnico, tan esencial su distinción del español y del indio, que Fray Bernandino de Manzanedo, le decía al Señor y Monarca de las Españas, en carta sentida y llena de conceptos humanitarios: “Los Indios se van acabando, porque los españoles, a falta de mujeres, se casan con indias”. Se acaba el indio puro, el indio sin cruzamiento, pero persistía el mestizo, con la fortaleza y la arrogancia del conquistador aunada íntimamente a la candidez y a la sinceridad del aborigen.
Lo ha dicho muy exactamente Carlos Pereyra: “No hay mestizos para la demografía”. De estos matrimonios de hidalgos con indias principales surge un mestizo que tendrá del español el derecho de ser encomendero, y del indio, el de ser cacique. Y en cuanto a otras uniones de español casado con india, socialmente era español, también figuraba como español siempre y cuando el padre cumpliera con sus deberes.
Es aquí un hecho que es necesario observar cuidadosamente. El mestizo de español y india no se cruza con indios, sino que se cruza con sus congéneres o con el español o con el negro. Y como hace notar Pereyra: “Con la afluencia de blancos en cantidad respetable y de negros en masa creciente, el hijo de español e india tira a blanco o se a mulata”. Es decir, que el indio puro desaparece, pero esto no indica la desaparición en absoluto de la raza aborigen, pues el mestizo perpetúa, a través del tiempo y del espacio por cruzamientos múltiples y continuos, los caracteres raciales del indio
Y no puede ser de otra manera. Aplicando las leyes biológicas de Méndel, que son las que rigen actualmente el intrincado problema de la herencia, a la formación de nuestro tipo étnico, no vemos obligados a aceptar que en la estructura de nuestro espíritu cuenta efectivamente el factor indio. Esta claramente demostrado que en la transmisión de los caracteres hereditarios, la madre juega un papel superior al padre. Y en los cruzamientos de españoles e indios, la india era la madre. Por tanto, el mestizo resultante de las primeras uniones era biológicamente hablando, más indio que español.
Más precisamente, y hablando en el lenguaje de Méndel: en las primeras uniones los caracteres predominantes en el tipo racial resultante pertenecían al indio; después en la uniones sucesivas, cuando el mestizo se desvió del indio y se unió al español y al negro, estos caracteres predominantes pasaron a ser recesivos. Pero esto no implicaba su desaparición, ni muchísimo menos que cesaran de transmitirse, para su perduración, en los tipos resultantes, de las uniones sucesivas
Ningún factor hereditario muere; dejará de manifestarse en un determinado número de generaciones pero esto es para reaparecer más tarde, fuerte y radiante, en un número de seres de ciertas y determinadas generaciones. Es necesario tener muy presente, como muy bien ha dicho Keyserlig, “en las naciones dominan más los muertos que los vivos”. Urge que practiquemos un análisis profundo de nuestra psicología.
No de nuestra psicología nacional, como se dice corrientemente, sino de nuestra psicología individual. Busquemos cana uno de nosotros, individualmente, y dentro de nosotros mismos, al indio, y de seguro que lo encontraremos. El individuo único es el que define el espíritu de un pueblo, y si comparamos nuestro individuo único, con el individuo único de España, y con el individuo único del negro, que fueron los dos factores que se mezclaron con el indio, veremos que aún nuestro aborigen vive.
Y esta es una verdad cósmica que es necesario pregonar muy alto: pues si queremos en verdad ser un pueblo con carácter de eternidad en la historia, fortuitamente deberemos demostrar y admitir que nuestras primeras raíces vienen del indio. Porque para nosotros el
Indio es el ser que nos une a la tierra: el español y el negro son factores importantes y aclimatados, no raíces primeras
Guido Despradel Batista, Raíces de nuestro Espíritu. Santo Domingo. Ediciones Renovación, 1971, p. 9-29, reeditado el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, en Antología Literaria Dominicana ,Discursos, Semblanzas y Ensayos fragmento, Santo Domingo, 1981,
En
Septiembre de 1493, salió Colón de Cáliz en su segundo viaje. Comenzando con este viaje, la era de los conquistadores. 1500 expedicionarios desembarcaron en nuestra isla, divididos en dos grupos: el uno de nobles, cortesanos y militares, el otro de plebeyos, menestrales y labradores. Traían armas, perros, ocho puercas, yeguas y caballos, y la firme resolución de servir a tres cosas: a la Santa Cruz, a sus Majestades Católicas y a su ambición desmedida de riquezas
Desconocían en absoluto el derecho de gentes y aleccionados por los crímenes impunes de la Inquisición, veían en el indio un hereje, a quien se podía legítimamente darle muerte o someterlo a la más oprobiosas esclavitud. Y comenzó la exterminación cruel del indio y la explotación desmedida del ansiado metal amarillo.
Al indio que no se mata se le exige trabajo y tributo. Y el aborigen abandona sus conucos y buscas monte adentro la protección de la naturaleza. No se predica dulcemente la justas doctrina del Cristo, pues el indio era incapaz de entenderla, sino que se estableció la guerra sin cuartel a los nuevos infieles. La Inquisición, en forma de ejército en conquista, había comenzado a accionar en tierras de América.
Y así, como muy bien dice Las Casas, los indios eran: “ alcanzados fácilmente con los caballos y alanzados en un credo tantos, hechos pedazos con las espadas, cortados por el medio, comidos y desgarrados por los perros, quemados muchos de ellos vivos y padecieron todos maneras exquisitas de inmesericordia e impiedad”. Brillante y noble manera de comportarse un pueblo civilizado de la cristianísima Europa con un grupo de hombres pacíficos, hospitalarios e indefensos
El español dirige su guerra de conquista del Atlántico al Cribe: abandona a la Isabela, y deja atrás, merced a su propia suerte a Santo Tomás de Jánico, a Santiago y a la Concepción de La Vega. El oro estaba ahora en más abundancia en Haina, y esto determina el nacimiento de los pueblos del sur. Santo Domingo y la Vera Paz serán ahora el centro de sus operaciones mineras y militares. Pero no todo estaban conforme con sacar oro de los ríos y las minas. Era necesario crear otras fuentes de riquezas; y entonces surgen los ingenios y la ganadería.
Pero el cañaveral exigía muchos hombres que se adentraran en sus fauces hambrientas, y ya el indio se acababa, y su fuerzas, minadas por las enfermedades, la opresión y el desconsuelo, podían dar abasto a esa nueva tarea de explotación bárbara e inicua. Al decir de Las Casas, “no quedaron de las multitudes que en esta isla, de gentes, había, desde el año de 1494 hasta el 1496, según se creía la tercera parte de ella”
Como los ingenios aumentaba rápidamente y cada uno de ellos exigía por lo menos ochenta hombres, y cada tapiche no menos de cuarenta, aun haciendo que el indio centuplicara su esfuerzo, se necesitaba importar de otras latitudes nuevos hombres, y vino entonces el negro, así el ingenio, establecido por España, acabó de exterminar al indio, introdujo en nuestro ambiente un nuevo factor étnico y nos prepara para siglos más tarde, ser económicamente, colonias de las naciones plutocráticas
Algunos vecinos hacendados, viendo que el indio se acababa, prometieron al clérigo Bartolomé de Las Casas, que si les traían los indios que tenían para que se pusieran en libertad. Y el Consejo con parecer de los Oficiales de Sevilla y ante las instancias de buen varón que por su amor al indio permitió que otra raza de hombres sufriera el oprobio de la esclavitud, consintió que se pudieran traer a esta isla y a la de Cuba, Jamaica y Puerto Rico, cuatro mil negros esclavos.
Pero el ingenio necesitaba devora más hombres y la merced se vende en 25,000 mil Ducados a los genoveses, y el Emperador de España emprende, a costa de Quisquilla, otro brillante negocio que le permite, con sus insaciables arcas y edificar sendos fastuosos alcázares en Madrid y Toledo. Así pagó esta Isla a España su labor de conquistarla
Boyá y las montañas fueron el poster cementerio del último indio: y España, cumpliendo la consigna de mantener la esclavitud en sus dominios, introdujo en nuestra isla más de Treinta Mil Negros. Pero no nos despedimos así, tan indiferentemente, de nuestro desgraciado aborigen, y detengámonos a investigar cuál ha sido su aporte en la formación de nuestro espíritu. Tal vez las primeras y más hondas raíces de nuestro espíritu estén en el indio
El español necesitaba mujer y no tuvo inconveniente de mezclarse con la india. Caballeros, e Hidalgos estaban casados en las villas principales con mujeres indias; y ya sabemos como en La Vera Paz sesenta vecinos españoles en su mayoría hidalgos, tomaron por esposas a mujeres naturales de la isla. Y la soldadesca y los colonos tampoco tuvieron que vencer grandes obstáculos para la mezcla de sangre, pues a la india no le repugnaba el señor blanco que la dominaba y destruía su raza
Según Oviedo, las indias, “comúnmente son buenas de su persona”, pero también hay muchas que de grado se conceden a quien las quiere, en especial las que son principales, las cuales ellas mismas dicen quelas mujeres nobles y señoras no han de negar ninguna cosa que se les pida, sino las villanas”. Así el conquistador el gran encomendero se unen a la hija del cacique, y el soldado y el colono tienen a la india como mujer y como cocinera.
Así surge el mestizo de América, tan característico el tipo de este nuevo elemento étnico, tan esencial su distinción del español y del indio, que Fray Bernandino de Manzanedo, le decía al Señor y Monarca de las Españas, en carta sentida y llena de conceptos humanitarios: “Los Indios se van acabando, porque los españoles, a falta de mujeres, se casan con indias”. Se acaba el indio puro, el indio sin cruzamiento, pero persistía el mestizo, con la fortaleza y la arrogancia del conquistador aunada íntimamente a la candidez y a la sinceridad del aborigen.
Lo ha dicho muy exactamente Carlos Pereyra: “No hay mestizos para la demografía”. De estos matrimonios de hidalgos con indias principales surge un mestizo que tendrá del español el derecho de ser encomendero, y del indio, el de ser cacique. Y en cuanto a otras uniones de español casado con india, socialmente era español, también figuraba como español siempre y cuando el padre cumpliera con sus deberes.
Es aquí un hecho que es necesario observar cuidadosamente. El mestizo de español y india no se cruza con indios, sino que se cruza con sus congéneres o con el español o con el negro. Y como hace notar Pereyra: “Con la afluencia de blancos en cantidad respetable y de negros en masa creciente, el hijo de español e india tira a blanco o se a mulata”. Es decir, que el indio puro desaparece, pero esto no indica la desaparición en absoluto de la raza aborigen, pues el mestizo perpetúa, a través del tiempo y del espacio por cruzamientos múltiples y continuos, los caracteres raciales del indio
Y no puede ser de otra manera. Aplicando las leyes biológicas de Méndel, que son las que rigen actualmente el intrincado problema de la herencia, a la formación de nuestro tipo étnico, no vemos obligados a aceptar que en la estructura de nuestro espíritu cuenta efectivamente el factor indio. Esta claramente demostrado que en la transmisión de los caracteres hereditarios, la madre juega un papel superior al padre. Y en los cruzamientos de españoles e indios, la india era la madre. Por tanto, el mestizo resultante de las primeras uniones era biológicamente hablando, más indio que español.
Más precisamente, y hablando en el lenguaje de Méndel: en las primeras uniones los caracteres predominantes en el tipo racial resultante pertenecían al indio; después en la uniones sucesivas, cuando el mestizo se desvió del indio y se unió al español y al negro, estos caracteres predominantes pasaron a ser recesivos. Pero esto no implicaba su desaparición, ni muchísimo menos que cesaran de transmitirse, para su perduración, en los tipos resultantes, de las uniones sucesivas
Ningún factor hereditario muere; dejará de manifestarse en un determinado número de generaciones pero esto es para reaparecer más tarde, fuerte y radiante, en un número de seres de ciertas y determinadas generaciones. Es necesario tener muy presente, como muy bien ha dicho Keyserlig, “en las naciones dominan más los muertos que los vivos”. Urge que practiquemos un análisis profundo de nuestra psicología.
No de nuestra psicología nacional, como se dice corrientemente, sino de nuestra psicología individual. Busquemos cana uno de nosotros, individualmente, y dentro de nosotros mismos, al indio, y de seguro que lo encontraremos. El individuo único es el que define el espíritu de un pueblo, y si comparamos nuestro individuo único, con el individuo único de España, y con el individuo único del negro, que fueron los dos factores que se mezclaron con el indio, veremos que aún nuestro aborigen vive.
Y esta es una verdad cósmica que es necesario pregonar muy alto: pues si queremos en verdad ser un pueblo con carácter de eternidad en la historia, fortuitamente deberemos demostrar y admitir que nuestras primeras raíces vienen del indio. Porque para nosotros el
Indio es el ser que nos une a la tierra: el español y el negro son factores importantes y aclimatados, no raíces primeras
1 jul 2009
Cámara de Comercio y Producción de La Vega realiza desvelizamiento de vallas alusivas al centenario de Bosch y de la institución

Cámara de Comercio y Producción de La Vega realiza desvelizamiento de vallas alusivas al centenario de Bosch y de la institución
FUENTECAOBADIGITAL
La Vega.- La Cámara de Comercio Y Producción de esta provincia, realizó la tarde de este martes el desvelizamiento de varias vallas con los dos acontecimientos más importantes del momento, como son los cien años de la fundación de dicha institución y el centenario del Profesor Juan Bosch.
El la actividad se presentó parte del más importante evento comercial de esta región como es Expo Vega Real 2009, dedicada a la celebración del nacimiento del profesor Juan Bosch. La invocación del acto estuvo a cargo del Pastor Kenzo Yamamoto.
El evento se desarrolló en el Residencial Lizardo ubicado en la Avenida Don Pedro Rivera de esta ciudad, mientras que las palabras de bienvenidas fueron pronunciadas por la licenciada Hilda Bloise de Florencio, mientras que el discurso central estuvo a cargo del doctor Francisco Morilla, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de La Vega.
En la actividad estuvieron presentes además de los antes mencionados, el ingeniero Cesar Arturo Abreu y el licenciado Yanio Concepción, presidente y vicepresidente, respectivamente del Consejo Provincial para la Celebración del Centenario del Profesor Juan Bosch, También estuvieron presentes el ingeniero Olivero Espaillat, presidente de la Federación Nacional Arrocera, doctor Fausto Mota García, subsecretario de Educación, doctor Delfi Castillo, presidente del patronato de Rehabilitación, licenciado Claudio Fernández, regidor reformista, entre otros.
La Vega.- La Cámara de Comercio Y Producción de esta provincia, realizó la tarde de este martes el desvelizamiento de varias vallas con los dos acontecimientos más importantes del momento, como son los cien años de la fundación de dicha institución y el centenario del Profesor Juan Bosch.
El la actividad se presentó parte del más importante evento comercial de esta región como es Expo Vega Real 2009, dedicada a la celebración del nacimiento del profesor Juan Bosch. La invocación del acto estuvo a cargo del Pastor Kenzo Yamamoto.
El evento se desarrolló en el Residencial Lizardo ubicado en la Avenida Don Pedro Rivera de esta ciudad, mientras que las palabras de bienvenidas fueron pronunciadas por la licenciada Hilda Bloise de Florencio, mientras que el discurso central estuvo a cargo del doctor Francisco Morilla, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de La Vega.
En la actividad estuvieron presentes además de los antes mencionados, el ingeniero Cesar Arturo Abreu y el licenciado Yanio Concepción, presidente y vicepresidente, respectivamente del Consejo Provincial para la Celebración del Centenario del Profesor Juan Bosch, También estuvieron presentes el ingeniero Olivero Espaillat, presidente de la Federación Nacional Arrocera, doctor Fausto Mota García, subsecretario de Educación, doctor Delfi Castillo, presidente del patronato de Rehabilitación, licenciado Claudio Fernández, regidor reformista, entre otros.
La Vega celebra en grande centenario de Juan Bosch

La Vega celebra en grande centenario de Juan Bosch
ऊण्टाआडीग़ीटाळ
La Vega.- Esta provincia celebró en grande este martes el centenario del natalicio del Profesor Juan Bosch con diferentes actividades y la presencia de funcionarios gubernamental, visitantes nacionales y extranjeros, e invitados espaciales. La actividad inició con el enhestamiento de la bandera nacional y municipal en el Ayuntamiento.
Luego se trasladaron a la catedral Inmaculada Concepción a la celebración de una eucaristía, presidida por Monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo, rector de la Universidad Católica Tecnológica del Cibao (UCATECI).
Fausto Ramón Mejía Vallejo destacó las cualidades personales, profesional y política del prócer vegano, a pesar de los defectos que como ser humano podía tener, pero su grandeza nadie puede contradecirla debido a que su vida fue ejemplo para las pasadas, presentes y futuras generaciones.
Entre los aportes que consideró Mejía Vallejo nos dejó el profesor Juan Bosch, fue en el aspecto literario, cultural, político e intelectual, el patriotismo, la sensibilidad por los más necesitados, el valor de la responsabilidad, honradez, el servicio, el amor por los demás desde la política.
El prelado católico dijo que contrario a las aspiraciones del profesor Juan Bosch, en el país hay un desorden institucional, político y personal, una degradación moral y de corrupción a todos los niveles, no solo en los funcionarios públicos, sino en el ciudadano común que con sus manos abiertas pide “lo suyo”.
En ese sentido, el Rector de UCATECI, abogó por la unidad de todos los dominicanos y aplicar la frase que el profesor decía “Servirle al partido para servirle al país” como forma de engrandecer la figura histórica del profesor Juan Bosch.
Luego de la eucaristía, miles de personas de los diferentes extractos sociales se trasladaron al cementerio Ornamental a la tumba del máximo líder y fundador del Partido de la Liberación Dominicana a depositar ofrendas florales
JUAN SANCHEZ RAMIREZ


JUAN SANCHEZ RAMIREZ
1762-1811
Escrito de Joaquín Balaguer. Juan Sánchez Ramírez, en su obra Los Próceres Escritores. Buenos Aires, Gráfica Guadalupe, 1971, pág. 57-61. Reproducido en el cuaderno Antología literaria dominicana, IV Discursos, Semblanzas, Ensayo 1981
Juan Sánchez Ramírez merece, acaso más titulo que muchos otros próceres de formación intelectual más completa, una mención señaladísima en la historia de las letras dominicanas. Independientemente del valor histórico que tiene como acopio de datos sobre la gestación y el desarrollo de la grandiosa hazaña de la Reconquista, las páginas de su DIARIO están llenas de expresiones enérgicas de reflejan con fidelidad los sentimientos y el carácter del héroe de Palo Hincado.
Poseen estos apuntes de Sánchez Ramírez, como todas las obras escritas sin escrúpulos de carácter literario. Una vivacidad que rara vez se encuentran en obras de ejecución más cuidadas. Tienen todavía un encanto mayor que resulta de la circunstancia de haber sido compuestos con férrea elocuencia, la única que pudo asistir a un prócer de pocas letras, pero de temple verdaderamente espartano.
Juan Sánchez Ramírez, tal vez el dominicano de genio militar más brillante y más completo, se exceptúa a Máximo Gómez, sin émulo en la historia como conductor de guerrillas, escribió su DIARIO con sequedad, desechando deliberadamente todo juego de frases como cosa indigna del pensamiento de un soldado
No deja de causar asombro, sin embargo, la soltura con que se expresa y el arte tosco, pero enérgico, con que agrupa los párrafos, no menos sumisos a su voz atontaría que los propios cuerpos de lanceros que solían obedecerle ciegamente en la función armada. La descripción que hace Sánchez Ramírez, de la Inmortal batalla de Palo Hincado, es sin duda incorrecta, bárbara a veces en su sintaxis y en su estilo, pero está escrita en prosa vigorosamente articulada.
Es notable esta página imperecedera, porque no contienen más de ocho o diez adjetivos, y estos mismos se encuentran usados con tal arte que no podrían moverse del sitio en que fueron puestos sin que el relato perdiera su agria elocuencia y su fisonomía majestuosa. Los pocos epítetos que emplea el héroe d la Reconquista se hallan premisamente en el único sitio de su extraño y singular relato de donde no podían hallarse ausentes algunos vocablos de esa clase: en la parte donde resume la arenga que dirigió a sus tropas segundos antes de iniciarse la acción de Palo Hincado
´´ Luego que dos dragones que tenía avanzados para la descubierta, dieran el aviso de que ya se avistaba el enemigo, poniéndome delante de mi tropa le hice un pequeño discurso acerca de los laudables y poderosos motivos que debían compelernos a derramar la última gota de sangre contra las del pérfido Emperador de los Franceses, haciéndole ver que de la entereza para vencer en el primer encuentro de una fuerza que traía a su cabeza al mismo Capitán General, dependía nuestra fortuna, el honor de las armas españolas las siempre invictas y la facilidad de arrostrar y destrozar cuanto se nos opusiese en lo sucesivo.(1)
La sobriedad, algo seca, de esta soberbia pieza descriptiva, notable hasta por sus mismas incorrecciones que constituyen a hacer más nítida la impresión de que nos hallamos en presencia de un guerrero, poseído aún, cuando escribió su apasionante relato, por el fuego de la batalla, no es el único digno de admiración en los apuntes de este reconquistador victorioso.
Sánchez Ramírez, narra con sequedad, pero sin caer en repeticiones ni extender el relato con desarrollos innecesarios. Definitivamente podrían añadirse a la historia del periodo de la Reconquista datos que no están ya contenidos en el DIARIO del héroe de esa inolvidable jornada: así es de densa esta narración sin epítetos, sin redundancias retóricas, sin anotaciones ociosas.
No es éste uno de los méritos menos dignos de atención en la prosa del celebre Capitán de los laceros: aún en los COMENTARIOS de César, modelo que no es posible olvidar cuando se habla de obras escritas por algún genio de la espada, por algún ´´ rayo de la guerra´´, para decirlo con palabras de la Epístola de la Moral, lo que más admiraba Cicerón era la desnudez del pensamiento apretadamente ceñido a la palabra como el cuerpo a la armadura.
Lo más significativo en los apuntes del DIARIO de Juan Sánchez Ramírez, no es el sentimiento espartano del guerrero a quien repugna la Molicie de la frase y la frondosidad de la expresión oratoria, sino la sencillez con que se refiere a su hazaña y del dominio de tuvo el narrador sobre sí y sobre sus pasiones.
El héroe habla sin petulancia de su victoria y en cuantas frases aludes a los militares del campo adverso, asoma el espíritu caballeresco de su raza. Cuando habla de la batalla en que fueron vencidas las tropas francesas, dirigidas en aquel encuentro por oficiales que habían hecho la guerra en Europa, al servicio de Napoleón, nos da una idea del desastre de que fueron entonces víctimas las águilas imperiales con su brevedad característica; El destrozo de Palo Hincado. (2)
Si a alguien insulta alguna vez no es al general Ferrand, su émulo en la acción que dirigió el destino de la Reconquista, sino al propio Bonaparte, símbolo para él de todas las injusticias humanas: ´´…..La Restauración de nuestra patria afeada, pisada y abatida por los secuaces del Tirano de Europa´´, (3)
Guerrero de alma romana, y soldado hasta la última fibra, Sánchez Ramírez, no se frunce siquiera cuando narra con naturalidad desconcertante escenas tan terríficas como la de la hazaña de los cincuentas dragones que pasearon en una pica la cabeza del general Ferrand sobre los mismos campos por donde huyó vencido aquel francés pundonoroso:´´ avergonzado de considerar vencida y destruida enteramente la tropa que había traído para amarrarnos y conducirnos como bestias, según había hecho divulgar con arrogancia, se quitó la vida, después de haber corrido como una legua hasta don de lo encontró Santana…. Y cortándole la cabeza, se encargó la escolta de traerla como en triunfo, junto con el caballo que montaba´´.
El nombre de Juan Sánchez Ramírez, aun cuando deje de tenerse en cuento su DIARIO que es obra de singular importancia histórica pero de poca o ninguna significación literaria, no puede omitirse en la historia de las letras nacionales. La Reconquista fue, en efecto, antes que una hazaña patriótica o que una proeza militar,, un acto de preservación de la cultura dominicana que se hubiese extinguido en la isla si aquella acción no hubiese reafirmado oportunamente nuestros lazos espirituales con España. Tas la familias que emigraron en 1795, poco después de suscrito el tratado mediante el cual el gobierno español cedió a Francia la más antigua de sus posesiones ultramarinas, hubiera desaparecido a la postre en el país hasta el último vestigio de la cultura traído a Santo Domingo por los conquistadores.
Si la cultura nacional, de extracción medularmente española, sobrevivió al contacto con la barbarie haitiana, fue sin duda porque nuestras tradiciones espirituales eran más poderosas que las que hubieran podido en ese momento oponerles los usurpadores. (4)
Cuando cesó la ocupación haitiana, la tradición cultural del país renació con más fuerza que nunca porque las hordas invasoras fueron impotentes para extinguir esa plata de raíces cuatro veces centenarias: los dominicanos sabemos hasta qué punto es cierta la célebre hipótesis del Conde de Gabineu, quien afirma que si Roma hubiera sido vencida en Zama, la suerte del mundo no hubiese experimentado ningún cambio y la historia universal, momentáneamente detenida, hubiese readquirido a la postre su curso anterior, gracias a que la cultura de los soldados fenicios era infinitamente menos alta que la de los centuriones de Escipión
Pero si en vez de Haití, pueblo en muchos aspectos primitivo, hubiera sido Francia la que nos hubiera impuesto, junto con el poder de sus armas, sus direcciones espirituales, la cultura nacional hubiese fatalmente perdido al cabo de algún tiempo su cepa castellana.
Los lazos políticos entre Santo Domingo y la metrópoli se habían prácticamente extinguido mucho tiempo antes de que se iniciara la Reconquista: la hazaña de Sánchez Ramírez sólo logró infundir a esos vínculos una supervivencia precaria. Los que en realidad se reincorporo al tronco ibérico, después de haber renacido triunfante el Palo Hincado, fue la cultura dominicana, devuelta por el capitán de lanceros de Cotuí a su cause originario
(1)--- La descripción de la batalla de Palo Hincado, sobriamente hecha por el propio héroe de esa hazaña, puede leerse en la HISTRIA DE SANTO DOMINGO, de Antonio del Monte y Tejada, tomo II, Pág. 259-265. Repásense esas sietes páginas y verá que de los escasísimos adjetivos que contienen no hay uno solo que pueda considerarse ocioso
(2)--- V. Historia de Santo Domingo, de Del Monte y Tejada, tomo III, Página 264
(3)--- En otros lugares de su DIARIO vuelve a aludir, en tono peyorativo, al héroe de Austerlitz: ´´ Logré continuar la marcha al apuntar el día siete, en que combatiendo de un lado el furor y la rabia de los Napoleones que infestaban la Primada de las Indias… y de otro lado el amor y la fidelidad de sus naturales… ´´ ( 6 de noviembre; V. Historia de Santo Domingo, de Del Monte y Tejada, tomo II, página 260)…. Siendo el caudillo y motor de la gloriosa empresa de librar al pueblo de Santo Domingo del vergonzoso yugo del Tirano Napoleón….. (Op. Cit, pág. 271)
(4) para comprender hasta qué punto era imposible que la cultura dominicana pudiera ser sustituida por la de la soldadesca invasora, durante el oscuro período que Menéndez y Pelayo denomina ´´ la salvaje dominación galo-etiópica´´ (Antología de la poesía Hispanoamericana, t. 2, p. 77) bastaría recordar las famosas palabras de Augusto Conte; nada está destruido, sino está reemplazado´´ . Si resultan inútiles los esfuerzos de Haití para extinguir en Santo Domingo todo rastro de cultura española, fue porque afortunadamente los dominicanos crecían en ese momento (1822-1844) de una cultura superior con que suplantar la que intentaban destruir con medidas tan odiosas como la de la prohibición del uso, en los establecimientos de enseñanza y en los documentos oficiales la legua castellana
1762-1811
Escrito de Joaquín Balaguer. Juan Sánchez Ramírez, en su obra Los Próceres Escritores. Buenos Aires, Gráfica Guadalupe, 1971, pág. 57-61. Reproducido en el cuaderno Antología literaria dominicana, IV Discursos, Semblanzas, Ensayo 1981
Juan Sánchez Ramírez merece, acaso más titulo que muchos otros próceres de formación intelectual más completa, una mención señaladísima en la historia de las letras dominicanas. Independientemente del valor histórico que tiene como acopio de datos sobre la gestación y el desarrollo de la grandiosa hazaña de la Reconquista, las páginas de su DIARIO están llenas de expresiones enérgicas de reflejan con fidelidad los sentimientos y el carácter del héroe de Palo Hincado.
Poseen estos apuntes de Sánchez Ramírez, como todas las obras escritas sin escrúpulos de carácter literario. Una vivacidad que rara vez se encuentran en obras de ejecución más cuidadas. Tienen todavía un encanto mayor que resulta de la circunstancia de haber sido compuestos con férrea elocuencia, la única que pudo asistir a un prócer de pocas letras, pero de temple verdaderamente espartano.
Juan Sánchez Ramírez, tal vez el dominicano de genio militar más brillante y más completo, se exceptúa a Máximo Gómez, sin émulo en la historia como conductor de guerrillas, escribió su DIARIO con sequedad, desechando deliberadamente todo juego de frases como cosa indigna del pensamiento de un soldado
No deja de causar asombro, sin embargo, la soltura con que se expresa y el arte tosco, pero enérgico, con que agrupa los párrafos, no menos sumisos a su voz atontaría que los propios cuerpos de lanceros que solían obedecerle ciegamente en la función armada. La descripción que hace Sánchez Ramírez, de la Inmortal batalla de Palo Hincado, es sin duda incorrecta, bárbara a veces en su sintaxis y en su estilo, pero está escrita en prosa vigorosamente articulada.
Es notable esta página imperecedera, porque no contienen más de ocho o diez adjetivos, y estos mismos se encuentran usados con tal arte que no podrían moverse del sitio en que fueron puestos sin que el relato perdiera su agria elocuencia y su fisonomía majestuosa. Los pocos epítetos que emplea el héroe d la Reconquista se hallan premisamente en el único sitio de su extraño y singular relato de donde no podían hallarse ausentes algunos vocablos de esa clase: en la parte donde resume la arenga que dirigió a sus tropas segundos antes de iniciarse la acción de Palo Hincado
´´ Luego que dos dragones que tenía avanzados para la descubierta, dieran el aviso de que ya se avistaba el enemigo, poniéndome delante de mi tropa le hice un pequeño discurso acerca de los laudables y poderosos motivos que debían compelernos a derramar la última gota de sangre contra las del pérfido Emperador de los Franceses, haciéndole ver que de la entereza para vencer en el primer encuentro de una fuerza que traía a su cabeza al mismo Capitán General, dependía nuestra fortuna, el honor de las armas españolas las siempre invictas y la facilidad de arrostrar y destrozar cuanto se nos opusiese en lo sucesivo.(1)
La sobriedad, algo seca, de esta soberbia pieza descriptiva, notable hasta por sus mismas incorrecciones que constituyen a hacer más nítida la impresión de que nos hallamos en presencia de un guerrero, poseído aún, cuando escribió su apasionante relato, por el fuego de la batalla, no es el único digno de admiración en los apuntes de este reconquistador victorioso.
Sánchez Ramírez, narra con sequedad, pero sin caer en repeticiones ni extender el relato con desarrollos innecesarios. Definitivamente podrían añadirse a la historia del periodo de la Reconquista datos que no están ya contenidos en el DIARIO del héroe de esa inolvidable jornada: así es de densa esta narración sin epítetos, sin redundancias retóricas, sin anotaciones ociosas.
No es éste uno de los méritos menos dignos de atención en la prosa del celebre Capitán de los laceros: aún en los COMENTARIOS de César, modelo que no es posible olvidar cuando se habla de obras escritas por algún genio de la espada, por algún ´´ rayo de la guerra´´, para decirlo con palabras de la Epístola de la Moral, lo que más admiraba Cicerón era la desnudez del pensamiento apretadamente ceñido a la palabra como el cuerpo a la armadura.
Lo más significativo en los apuntes del DIARIO de Juan Sánchez Ramírez, no es el sentimiento espartano del guerrero a quien repugna la Molicie de la frase y la frondosidad de la expresión oratoria, sino la sencillez con que se refiere a su hazaña y del dominio de tuvo el narrador sobre sí y sobre sus pasiones.
El héroe habla sin petulancia de su victoria y en cuantas frases aludes a los militares del campo adverso, asoma el espíritu caballeresco de su raza. Cuando habla de la batalla en que fueron vencidas las tropas francesas, dirigidas en aquel encuentro por oficiales que habían hecho la guerra en Europa, al servicio de Napoleón, nos da una idea del desastre de que fueron entonces víctimas las águilas imperiales con su brevedad característica; El destrozo de Palo Hincado. (2)
Si a alguien insulta alguna vez no es al general Ferrand, su émulo en la acción que dirigió el destino de la Reconquista, sino al propio Bonaparte, símbolo para él de todas las injusticias humanas: ´´…..La Restauración de nuestra patria afeada, pisada y abatida por los secuaces del Tirano de Europa´´, (3)
Guerrero de alma romana, y soldado hasta la última fibra, Sánchez Ramírez, no se frunce siquiera cuando narra con naturalidad desconcertante escenas tan terríficas como la de la hazaña de los cincuentas dragones que pasearon en una pica la cabeza del general Ferrand sobre los mismos campos por donde huyó vencido aquel francés pundonoroso:´´ avergonzado de considerar vencida y destruida enteramente la tropa que había traído para amarrarnos y conducirnos como bestias, según había hecho divulgar con arrogancia, se quitó la vida, después de haber corrido como una legua hasta don de lo encontró Santana…. Y cortándole la cabeza, se encargó la escolta de traerla como en triunfo, junto con el caballo que montaba´´.
El nombre de Juan Sánchez Ramírez, aun cuando deje de tenerse en cuento su DIARIO que es obra de singular importancia histórica pero de poca o ninguna significación literaria, no puede omitirse en la historia de las letras nacionales. La Reconquista fue, en efecto, antes que una hazaña patriótica o que una proeza militar,, un acto de preservación de la cultura dominicana que se hubiese extinguido en la isla si aquella acción no hubiese reafirmado oportunamente nuestros lazos espirituales con España. Tas la familias que emigraron en 1795, poco después de suscrito el tratado mediante el cual el gobierno español cedió a Francia la más antigua de sus posesiones ultramarinas, hubiera desaparecido a la postre en el país hasta el último vestigio de la cultura traído a Santo Domingo por los conquistadores.
Si la cultura nacional, de extracción medularmente española, sobrevivió al contacto con la barbarie haitiana, fue sin duda porque nuestras tradiciones espirituales eran más poderosas que las que hubieran podido en ese momento oponerles los usurpadores. (4)
Cuando cesó la ocupación haitiana, la tradición cultural del país renació con más fuerza que nunca porque las hordas invasoras fueron impotentes para extinguir esa plata de raíces cuatro veces centenarias: los dominicanos sabemos hasta qué punto es cierta la célebre hipótesis del Conde de Gabineu, quien afirma que si Roma hubiera sido vencida en Zama, la suerte del mundo no hubiese experimentado ningún cambio y la historia universal, momentáneamente detenida, hubiese readquirido a la postre su curso anterior, gracias a que la cultura de los soldados fenicios era infinitamente menos alta que la de los centuriones de Escipión
Pero si en vez de Haití, pueblo en muchos aspectos primitivo, hubiera sido Francia la que nos hubiera impuesto, junto con el poder de sus armas, sus direcciones espirituales, la cultura nacional hubiese fatalmente perdido al cabo de algún tiempo su cepa castellana.
Los lazos políticos entre Santo Domingo y la metrópoli se habían prácticamente extinguido mucho tiempo antes de que se iniciara la Reconquista: la hazaña de Sánchez Ramírez sólo logró infundir a esos vínculos una supervivencia precaria. Los que en realidad se reincorporo al tronco ibérico, después de haber renacido triunfante el Palo Hincado, fue la cultura dominicana, devuelta por el capitán de lanceros de Cotuí a su cause originario
(1)--- La descripción de la batalla de Palo Hincado, sobriamente hecha por el propio héroe de esa hazaña, puede leerse en la HISTRIA DE SANTO DOMINGO, de Antonio del Monte y Tejada, tomo II, Pág. 259-265. Repásense esas sietes páginas y verá que de los escasísimos adjetivos que contienen no hay uno solo que pueda considerarse ocioso
(2)--- V. Historia de Santo Domingo, de Del Monte y Tejada, tomo III, Página 264
(3)--- En otros lugares de su DIARIO vuelve a aludir, en tono peyorativo, al héroe de Austerlitz: ´´ Logré continuar la marcha al apuntar el día siete, en que combatiendo de un lado el furor y la rabia de los Napoleones que infestaban la Primada de las Indias… y de otro lado el amor y la fidelidad de sus naturales… ´´ ( 6 de noviembre; V. Historia de Santo Domingo, de Del Monte y Tejada, tomo II, página 260)…. Siendo el caudillo y motor de la gloriosa empresa de librar al pueblo de Santo Domingo del vergonzoso yugo del Tirano Napoleón….. (Op. Cit, pág. 271)
(4) para comprender hasta qué punto era imposible que la cultura dominicana pudiera ser sustituida por la de la soldadesca invasora, durante el oscuro período que Menéndez y Pelayo denomina ´´ la salvaje dominación galo-etiópica´´ (Antología de la poesía Hispanoamericana, t. 2, p. 77) bastaría recordar las famosas palabras de Augusto Conte; nada está destruido, sino está reemplazado´´ . Si resultan inútiles los esfuerzos de Haití para extinguir en Santo Domingo todo rastro de cultura española, fue porque afortunadamente los dominicanos crecían en ese momento (1822-1844) de una cultura superior con que suplantar la que intentaban destruir con medidas tan odiosas como la de la prohibición del uso, en los establecimientos de enseñanza y en los documentos oficiales la legua castellana
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