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9 oct 2010

La Biblioteca Guido Despradel Batista de La Ciudad de la Concepción de La Vega.


La Biblioteca Guido Despradel Batista de La Ciudad de la Concepción de La Vega.


La Ciudad de la Concepción de La Vega, El local que ocupa en la actualidad la biblioteca municipal de esta ciudad, Guido Despradel Batista, ubicada en la calle Padre Billini esquina Dr. Leoncio Ramos, en el Centro Histórico- Monumental de esta Blasonada Sultana del Camú

Estuvo en un principio el Ayuntamiento, no precisada la fecha, como también por primera vez la Escuela Normal, siendo su director el Profesor Luís Eduardo Lever, por el año de 1900

Después de la Escuela Normal, se crea en esa mismo local la Sociedad Amante al Estudio, y forma una biblioteca, esta edificación eran un caserón de madera, no en muy buena condiciones

Además funciono una escuela nocturna siendo profesores unas pléyades de educadores de una extraordinaria calidad, entre los que se encontraban:
José Arismendy Robieau, Don Carlos María Sánchez, Don Luís Despradel, el Ing.Alfredo Scoraina, entre otros.

También funcionó de la Sociedad Amante al Estudio, una Revista ¨ La Ideal, creo esta misma institución una biblioteca de muy poca duración y fue traspasada al Cabildo Vegano


El 22 de octubre de 1954, fue demolido el edificio de mampostería que fuera construido para la Casa Consistorial, a fine del siglo XIX, ocupada por muchos años por la Sociedad Cultural Amante al Estudio, y su Biblioteca Pública
Este inmueble radicado en el Angulo suroeste de la intersección de las calles Padre Billini y Padre Adolfo (hoy Leoncio Ramos, por quedar dividida por la remodelación del Parque Duarte y la Construcción de la Catedral la Inmaculada Concepción)

Y el 16 de agosto de 1965, se inaugura el edificio que en la actualidad ocupa la biblioteca municipal de esta ciudad, Guido Despradel Batista,



El edifico fue rescontruido como el que se encuentra en la actualidad por la década de los 50, permaneciendo la biblioteca ya con carácter público, hasta la fecha de hoy, con algunas remodelaciones adicionales, la ser remodelada se le puso el nombre de Doña Julia Molina, quien fuera la madre de Rafael Leonidas Trujillo Molina,

Y decapitada la tiranía trujillista, el Ayuntamiento del Municipio de la Concepción de La Vega, por resolución de su Sala Capitular en el 1961, le cambió el nombre por el del Dr. Guido Despradel Batista, unas de las mentes más esplendentes de esta ciudad

El 22 de octubre de 1954, fue demolido el edificio de mampostería que fuera construido para la Casa Consistorial, a fine del siglo XIX, ocupada por muchos años por la Sociedad Cultural Amante al Estudio, y su Biblioteca Pública
Este inmueble radicado en el Angulo suroeste de la intersección de las calles Padre Billini y Padre Adolfo (hoy Leoncio Ramos, por quedar dividida por la remodelación del Parque Duarte y la Construcción de la Catedral la Inmaculada Concepción)

Y el 16 de agosto de 1965, se inaugura el edificio que en la actualidad ocupa la biblioteca municipal de esta ciudad, Guido Despradel Batista,

En la actualidad y bajo la administración del ayuntamiento de este municipio, la biblioteca, cuanta con una sala con capacidad para unas 100 personas sentadas, con temperatura controlada, planta eléctrica de emergencia, una moderna Sala de Internet, con servicio gratis, laborando los siete días de la semana, con personal calificado, siendo la única biblioteca pública que hay en la ciudad
En ella se realizan actividades de carácter culturales, científicas y literarias.

Su pioridad es, su actualización y modernización, con más libros que la pongan acorde a los actuales tiempos para satisfacer que demandan cada día más exigente que demanda la población que acude a allí en busca de conocimiento

La cantidad de personas en su mayoría estudiantes que visitan diariamente este centro de conocimiento es de unas 250 a 300 personas, tanto a la Biblioteca como al Centro de Internet.

Intriga Periodística procedió muerte de Martínez Reina


Intriga Periodística procedió muerte de Martínez Reina
Fuente: J. Agustín Concepción. Su columna Ámbito Histórico, en el artículo, Intriga Periodística procedió muerte de Martínez Reina, de la Revista ¡AHORA!, No.564 del 2 de septiembre de 1974, págs... 66 y 67
La denuncia hecha por un periodista contra el prestante político y poeta santígüense José Virgilio Martínez Reina fue en gran parte responsable del asesinato perpetrado en la persona de este alto dirigente de la Alianza Nacional Progresista
Aquella denuncia, que incluía al general Pedro A. Estrella Molina (Piro), la había hecho a través del diario capitaleño la Opinión el periodista Mario Emilio Guerra, de acuerdo con lo reportado por Guerra, en la ciudad de Santiago se estaba gestando una asonada que organizaban el general Estrella Molina y el ex secretario de Estado Martínez Reina
La información correspondiente apareció en el preindicado diario, en su edición del 9 de abril de 1930, y aunque fue desmentida desde las columnas del Listín Diario del 11 de abril de ese mismo año, ello no impidió que el señalamiento contra el conspicuo personaje santígüense culminara poco menos de dos meses después en el espantoso múltiple asesinato que incluyo a su esposa Altagracia Almánzar de Martínez Reina
Según es sabido, aquel hecho que contornó a todo el país fue perpetrado en la villa de San José de las Matas la noche del 1ro. de junio de 1930. La declaración del periodista Guerra fue hecha en un artículo “La Campaña sistemática calumniosa del Listín Diario”. En ese trabajo el articulista decía horrores contra el Listín Diario, por el solo pecado de no ser éste partidario de la candidatura del Brigadier Trujillo.
Desde que el periodista Guerra publicó aquella denuncia, Martínez Reina quedó como un condenado a muerte. A raíz de la imputación, arreció la persecución que se había iniciado contra él desde el mismo día del derrocamiento del Presidente Vásquez
A la vez se trató de procesarlo bajo la inculpación de malversación de fondos en el tiempo en que Martínez Reina había desempeñado en las funciones de presidente del ayuntamiento del municipio de Santiago. Por otra parte, al general Estrella Molina, al verse asediado por los esbirros al servicio del naciente trujillano, no le quedo más remedio que levantarse en almas en la cercanas lomas de Tamboril
Falta decir que el señor Martínez Reina y el general Estrella Molina, miembros prestantes de los Partidos Nacional y Progresista, agrupaciones que se habían unido para enfrentarse al brigadier Trujillo. La candidatura del licenciado Federico Velásquez Hernández, eran dos de los partidos santiaguenses que no habían dado la espalda a sus respectivos bandos
En cambio el periodista Guerra, quien había sido miembro del Partido Progresista, después del 23 de febrero se desvinculó de su viejo ídolo el Lic. Velásquez, y actuó desde entonces de tal modo que demostró haber sido en el pasado, más que un fervoroso velazquista, un furioso y fanático antihoracista
De acuerdo con la semblanza de don Rufino Martínez, el periodista Guerra fue “un discípulo del mundo de eso que pertenecen a la actividad de las letras sin haber estudiado nunca, pero que aprenden con el roce diario de la vida, y empiezan a escribir sin preparación en el arte de la pluma y acaban por realizar bien su labor obedeciendo al impulso dominante de la vocación “
Durante el régimen de Vásquez, el rebelde periodista había sido unos de sus más enconados adversarios. Al caer Vásquez, Guerra fue de lo que creyeron que se había realizado en el país, encabezada por el Lic. Rafael Estrella Ureña, la más bella revolución de América.
Sin embargo, no tardó en rebelarse a Trujillo, a quien le rechazo más de un tentador ofrecimiento. Refiere el historiador Martínez, “ la espectacular salida de Guerra hacia Haití a través de la villa de Comendador, amparado en un pasaporte falso expedido a nombre del celebrado folklorista puertoplateño Julio Arzeno Peralta. Así inició un exilio de cinco años que se agotaría entre Puerto Rico, Estados Unidos y Cuba.
Todavía en el primer decenio de la tiranía, retorna al país con la garantía que le gestionó un concuñado suyo que venía ocupando el cargo de gobernador de distintas provincias, tales como; Barahona, Samaná, Duarte, La Vega. Este concuñado era el general Domingo A. Peguero, un antiguo antitujillista que había acompañado en la rebelión de El Mogote al general Cipriano Bencosme. Peguero, era el esposo de Isabel Ernestina de la Concha hermana de Ofelina de la Concha, que era la esposa de Guerra.
A su regreso a la patria comenzó a recibir una asignación del Partido Dominicano, pero le fue suspendida al negarse a combatir con su pluma a un distinguido enemigo del régimen. A quien debía atacar era el Dr., Ramón de Lara, a lo que no asedió por considerar que era un dominicano que le hacía honra al país
Lo menos que Guerra adujo esa vez fue que lo que le pagaba a él era el precio de lo que dejaba de decir o sea: por no atacar a Trujillo.
Guerra, a quien se le atribuye la redacción del manifiesto lanzado por el general Desiderio Arias al levantarse en armas en junio de 1931, pagó con su vida la torpeza de cambiar a Velázquez por Trujillo,(Rufino Martínez consigna que Guerra compuso, imprimió y repartió el manifiesto. El profesor José Bretón informa que Guerra lo redactó y que quien lo imprimió fue el tipógrafo Oberto Martínez Peña).
Existe la versión de que su muerte ocurrió al siguiente mes de la celebración del primer centenario de la República (1944). Se asegura que después de apresarle en Guayubin, donde estaba como medico practico, fue conducido a Jeremías, La Vega, y allí se le mato a garrotazos. Como se había hecho con otros opositores a Trujillo, el cadáver fue introducido en un saco de henequén y luego conducido a una fosa cavada en la espesura.
De ese modo, y como otros tantos, Mario Emilio Guerra hubo de ser sucesivamente, en su obstinación y en su rebeldía, culpable y víctima del Trujillato

29 sept 2010


Nota sobre la vida política de Horacio Vásquez


FUENTE: Xiroibma Díaz, Notas sobre la vida política de Horacio Vásquez. Revista eme eme, Estudios Dominicanos, Volumen ll. Número 11, marzo. Abril 1974, pág. 111y sig.

Su partida de nacimiento lo designaba con el nombre de Felipe Horacio. Seguramente con el propósito de rememorar a su viejo ascendiente el General Felipe Vásquez, que fue gobernador Civil y Militar de La Vega, en los primeros días de nuestra Independencia.
Nació el 22 de octubre de 1860, en Estancia Nueva Moca, hijo Basilio Vásquez y Ramona Lajara (ambos se encuentran sepultado en el Cementerio Municipal de la ciudad de Moca) Basilio Vásquez falleció el 21 de septiembre de 1922 y Doña Ramona Lajara, el 2 de noviembre de 1892)<<<>>>
Por ambos lados de su familia Vásquez tenía ascendencia ibérica, pero con un asentamiento en las tierras del Cibao de varias generaciones atrás. Sus ocupaciones fueron principalmente agrícolas y comerciales, sin haberse encontrado entre ellos miembros o inquietudes intelectuales.
De elevada estatura y de buena presencia, el joven Vásquez se inició a la vida pública como colaborador de la dictadura de Ulises Heureaux, aún no de muy buena gana. Esta colaboración se inició cuando el Ayuntamiento de Moca lo designó Coronel de la Guardia Nacional para defender los intereses del pueblo contra facciones que aparentemente apoyaban la Revolución de Moya de 1886.
Esa actividad duró poco, y prefirió dedicarse a actividad particulares en La Vega. Aquí ocupó la posición de Gerente de la Sucursal Vegana de la Casa Comercial Cosme Batlle y Co., con asiente principal en la ciudad de Puerto Plata.
Esta posición le permitió a Vásquez ascender al liderazgo de la Juventud vegana de esa época, contribuyendo también el matrimonio con una joven de la joven de la distinguida y poderosa familia de la sociedad del Cibao, la señorita Trina Moya. Lo que le permitió llegar a presidir el Ayuntamiento de la común, cargo que tuvo que renunciar por intrigas políticas.
En la obra El Caudillismo en la República Dominicana, de Miguel Ángel Manchús, este expresa “la instrucción de Horacio Vásquez era mediana y su cultura mediocre. Poca capacidad intelectual a la cual se agrega una particular haraganería e inercia de pensamiento”. En cuanto a su carácter el autor considera que era” intemperante, duro y personalmente agresivo”
El 1899, fue un año de extremada importancia en la vida de Horacio Vásquez, como también lo fue para todo la nación dominicana. Este fue el año que expiro la férrea tiranía de Ulises Heureaux (Lilí), dando comienzo a el liderazgo nacional, el que tenía que correr con el devenir del tiempo el hijo de Basilio Vásquez y de Ramona Lajára.
Por esos días la juventud mocana, se dio a la tarea de tramar la muerte de Lilis. Figuraban en esa conjura a la cabeza el joven Ramón Cáceres, primo hermano de Horacio Vásquez,; Jacobo de Lara hijo, Ramón Lara; José Brache; Pablo Arnau; y otros y se considero que el mejor líder lo iba ser Horacio Vásquez, ya que en esa época tenía más edad que los conjurados, como una mejor posición social, económica y política
Consumada de la muerte de Heureaux y haber triunfado la revolución iniciada después del hecho, se instaló en Santiago un Gobierno Provisional en la que le correspondió la Presidencia a Horacio Vásquez, mientras en la capital el Vicepresidente Wenceslao Figuereo no hacia ningún esfuerzo por mantener los remanentes de la decapitada tiranía.
Los revolucionarios se adueñaron del país y Horacio Vásquez y los demás compañeros del magnicidio entraron a la Capital de la República, donde fueron recibido como libertadores y héroes de la Patria.
Para las elecciones venideras Vásquez, consideró que el candidato ideal sería Juan Isidro Jiménez, quien había escenificado una importante expedición, la expedición del vapor “Fanita” dirigida a derrocar la dictadura Lilisiana en el verano de 1898. El renombre que había adquirido Jiménez, no obstante su fracaso hizo pensar a Vásquez, que el pueblo encontrará en Don Juan Isidro Jiménez, merito sobresalientes y cualidades excepcionales para el ejercicio de la primera Magistratura, declarando que Jiménez, era el hombre que él deseaba ver elegido para la Presidencia, para lo cual estaba presto a prestar toda su influencia personal para obtener el triunfo en esa candidatura.
En esas condiciones las elecciones celebradas el 20 de octubre de 1899, los Colegios Electorales de la República votaron; para Presidente de la República; Juan Isidro Jiménez, 571 votos; Horacio Vásquez, 2 votos; Máximo Gómez, 1 voto; Zoilo García, 1 voto; Norberto Tiburcio, 1 voto; Damián Báez, 1 voto; Miguel Febles, 1 voto; Manuel de Jesús Galván, 1 voto; Total 579 votos electorales, Jiménez ganó en todos los Colegios Electorales.
Para la Vicepresidencia de la República; Horacio Vásquez, 567 votos; Miguel Febles, 2 votos; Ignacio María González, 2 votos; Juan Isidro Jiménez,2 votos; Rafael Justino Castillo, 1 voto; Agustín Matos, 1 voto; José de Jesús Escobosa, 1 voto; Ramón Cáceres, 1 voto; Luís María Hernández, 1 voto; Nulo, 1. Total 579 votos electorales. Vásquez, ganó en todos los Colegios Electorales.
El Presidente Jiménez y el Vicepresidente Vásquez confraternizaron en los primeros tiempos, pero para el 1902 un abismo creciente se abrió paso entre ellos, al extremo de que no tardó la ruptura final y el derrocamiento del Presidente por obra de un golpe de mano del propio Vicepresidente.
El individualismo tan común en nuestro medio primó sobre el interés colectivo. Los grandes amigos de ayer se convirtieron en los implacables enemigos de hoy. Santana y Báez estuvieron de brazos juntos, pero llegó el día que se convirtieron en caudillo rivales. La historia tiene otros ejemplos: Báez y Cabral; Luperón y Heureaux; Cáceres y Morales; Horacio Vásquez y Federico Velázquez; Trujillo y Estrella Ureña; Bosch y Molían; Bosch y Peña Gómez; Balaguer y Lora
Horacio Vásquez, volvió a ocupar la Presidencia ahora de manera provisional por segunda vez, posición que duró hasta que al año siguiente fue derrotado por Alejandro Woss y Gil.
El caudillismo que siempre ha vulnerado profundamente el sistema democrático latinoamericano, protagonizó a un gallo rabú, un color rojo y un Partido Horacista, para desarrollar un fanatismo a favor de Horacio Vásquez. Mientras que en frente un gallo bolo, un color azul y un Partido Jimenista ofrendaba vidas y destruías haciendas a favor de Juan Isidro Jiménez. Desde entonces una lucha de machetes, carabinas, fusiles, de montoneras y sitios, embriagó al país bajo un símbolo común Concho Primo.
En 1914 éstas rivalidades se resolvieron pacíficamente, el país pudo escoger mediante el sistema electoral a uno de los dos caudillos. Ganó Jiménez, ayudado por un naciente partido que dirigía Federico Velásquez. Pero ésta solución fue efímera. Para garantizar la paz interna y más para garantizar sus futuras defensas en las contienda mundial que se estaba liberando en esos días en agosto de 1916, después de haber renunciado Jiménez en mayo de 1916, de una Presidencia efímera de Francisco Henríquez y Carvajal.
Vásquez, quedó solo, en 1919 falleció Jiménez, y de 1916 al 1924 el país estuvo bajo la ocupación militar norteamericana.
Horacio Vásquez, logro la coronación de su carrera en ésta oportunidad al lograr la Presidencia de la República con un amplio margen en los Colegios Electorales. Su contendiente Francisco J. Peynado, por la Coalición Patriótica de Ciudadano, apenas logró 91 votos y Vásquez en cambio, con 210 votos electorales. Lo patrocinó la llamada Alianza Nacional Progresista,. Los mismos Colegios Electorales designaron a Velásquez, Vicepresidente de la República.
El viejo Partido Horacista se convirtió en el Partido Nacional y el grupo de Velásquez en el Partido Progresista, de ahí la Alianza Nacional Progresista
El 12 de julio de 1924 el candidato electo, Horacio Vásquez, prestó juramento constitucional. Fue un día de gran emoción para el pueblo dominicano, porque esa toma de posesión significaba el final de un vergonzoso periodo de nuestra historia; la ocupación militar norteamericana, iniciada en 1916. La fraternidad y la unidad surgían en todas partes de manera espontánea y parecía que los viejos métodos políticos habían sido definitivamente superados.
Parte de nuestra Historia, aún, hoy desconocida para muchos de nuestros conciudadanos que han olvidado el pasado de esta nación, y en la actualidad estamos repitiendo a cada momento estos acontecimientos histórico que se repiten, porque los pueblos que olvidan su historia, tienden a repetir hechos que no debiesen estar presente en el acontecer de hoy en día. Jamás el país debe volver a repetir los errores del pasado, los grandes males de esta nación, son consecuencia de haber repetido acontecimientos del ayer.
El Poder Municipal en las Primeras Constituciones Dominicanas.

Articulo del Dr. Fernando Pérez Memen, publicado en el Periódico Listín Diario, Domingo 6 de Noviembre de 1994, Opinión. Pág. 7

Una de las ideas básicas del liberalismo democrático es el establecimiento de un equilibrio en los poderes y el impedimento de un Poder Ejecutivo fuerte o una dictadura constitucional. En ese tenor JUAN PABLO DUARTE, estableció en su Proyecto de Constitución lo siguiente.
“para la más pronta expedición de los negocios públicos se distribuye el Gobierno en: Poder Municipal, Poder Legislativo, Poder Judicial y Poder Ejecutivo.”
En este aspecto de su pensamiento se percibe una poderosa influencia del sabio constitucionalista Benjamín Constant, de Alexis de Tocqueville y de la tradición liberal español al que sobreestima a las libertades locales. Muestra, además, la influencia de Montesquieu y de la tradición parlamentaria inglesa, al colocar después del Ayuntamiento como segundo Poder del Estado, El Poder Legislativo.
Constant, en sus Principios de Políticas Aplicables a Todos los Gobiernos Representativos habla del “Poder Municipal” y planteaba la necesidad de ponerle frenos locales a la autoridad central. Creía que las municipalidades libres, independientes del Poder Ejecutivo, eran un baluarte de las libertades individuales.
En su Democracia en América, Alexis de Tocqueville, que al igual que Constant sus ideas fueron recibidas con entusiasmo en los círculos liberales latinoamericanos, vio en el ayuntamiento la base de las libertades de los pueblos, así escribió.
“… es en el partido (municipio) en donde reside la fortaleza de los pueblos libres. Las instituciones concejiles son, respecto a la libertad, lo que las escuelas de primeras letras respecto a las ciencias; le dan a probar su uso apacible, y se habitúan a servirse de ellas. Sin instituciones concejiles puede una nación apropiarse de un gobierno libre, pero no el espíritu de libertad. Pasiones pasajeras, intereses momentáneos, circunstancias casuales pueden darle las formas exteriores de independencia, más el despotismo, sumergido en el interior del cuerpo social, vuelve a aparecer tarde o temprano en la superficie”
Alejandro Angulo Guridi, en su libro Temas Políticos, al igual que DUARTE muestra esas influencias. Además de la de Laboulaye. Se lamentaba de que en Hispanoamérica sean tan poco los hombres públicos “que reconocen la trascendental importancia de la descentralización administrativa; y ese desconocimiento se manifiesta en la manera de ser del municipio en la totalidad de nuestras repúblicas”. Consideraba que el fomento de la administración municipal al extenderse a los asuntos seccionales y después a la vasta esfera de la política formaba “la gran valla en que por fuerza han de estrellárselas inmoderadas tendencias del centro gubernativo”. Y aseguraba que el municipio era “la crisálida de que brotan las libertades públicas, y donde se desarrolla la varonil energía que acoraza todos los derechos individuales.
En el Proyecto de Constitución Alejandro Angulo Guridi, propuso a los Diputados de la Constituyente de Moca en 1858, en su art. 5 títulos II, rasa “El gobierno dominicano es esencialmente civil y demócrata republicano. El poder supremo se divide en Legislativo, Ejecutivo, Judicial y Municipal, los cuales son independientes. Responsables y temporales. Sus encargos no pueden legarles”.
Estatuye, en el Art. 61, “una municipalidad en cada común, sus regidores son electos por las asambleas populares, y no pueden ser suspendidos de sus funciones sino por el Congreso Nacional. Le concede amplias facultades para el gobierno de la localidad, entre otras, la de someter al Presidente de la República listas a la gobernación política de las Provincias y de la Cámara de Representantes para “todos los empleos de la Jerarquía Jurídica”. Establece, que la Constitución sólo podrá revisarse “cuando lo pidan al Congreso Nacional las municipalidades con una mayoría absoluta de votos”
Aceptaba la idea de Domingo Faustino Sarmiento; “Gobernar es educar”, y la de Juan Bautista Alberdi; “Gobernar es poblar” que eran reveladoras de las más urgentes tareas que había que realizar en la América Latina en aquel tiempo. Ambas definiciones del gobierno las hermanaba, y reflexionaba que había que comenzar a enseñar los derechos y deberes de las democracias en las pequeñas localidades, cuya ignorancia en el “gran caballo de batalla de los unitarios y centralizadores de todo”

Juventud sin estímulos

Fuente: Escrito de Guido Despradel Batista, publicado en el Semanario La Palabra 1; 8, La Vega, 29 de julio de 1929, y reproducido en sus Obras. Tomos II, Volumen LXXXVI, Archivo General de la Nación, compilada por Alfredo Rafael Hernández. Santo Domingo, 2010. pág. No. 19

Pueblos un poco áridos para el perfecto adelanto y para el verdadero renombre de la Juventud, son aquellos en los cuales los hombres ya maduros se obstinan en hacer predominar los viejos moldes y los rancios principios sobre la arrolladora renovación de los que piensan en primavera y luchan hermanados con el verano
Pueblos grandes son aquellos en donde existe un núcleo de hombres conscientes que habiendo luchado con luz y entusiasmo en las primeras décadas de sus vidas, han adquirido una sólida experiencia que los obligas a estimar a la juventud que se levanta en brazos del constructivo esfuerzo de la lucha; que lo obliga a exhortarla, a lanzarle voces de aliento desde ese alto pedestal de la vida sentida y de los años vividos, a prodigarle conceptos de reconocimientos y gritos de esperanza.
Brillantísimo sería el rudo batallar de las incansables falanges renovadoras si estuvieran protegidas por las animadoras voces del estímulo; más números serían los triunfos de estas potentes falanges si se encontraran rodeadas por almas maduras que les demostrasen a cada instante que le tienen fe y que en ellas depositan su esperanza, más briosos serían los empujes de esta juventud, si no encontrara en su camino mezquinos obstáculos decadentistas y retrógrados convencionalismo conventuales
Juventud que lucha hoy en La Vega. Hombre maduros dispuestos a exhórtala; Juventud hay en La Vega. Seres obstaculizadores solícitos a producir el desconsuelo y avaros para prodigar el estímulo. También hay en La Vega.
Algún antiquismo y cierto estacionario egoísmo tienden a anular a la juventud de nuestro pueblo en ciertas actividades culturales; algún exclusivismo y cierta ambición desmedida intentan lograr el grito estrepitoso de la renovación y sojuzgar la fuerza arrolladora de la sangre nueva.
Pero todo será en vano; jamás ningún principio solo digno del museo de la historia, jamás ningún convencionalismo frailuno, Jamás la ambición ni el exclusivismo han podido impedir el avance decidido de las ideas nuevas; esos que intenta ensordecer los himnos renovadores, esos que pretenden obstaculizar el avance de la floreciente primavera de los pueblos, pagarán su culpa como el griego: con la fruta constantemente cerca de sus labios, mustios de tantos maldecir y secos de tanto prodigar el desconsuelo
La base para la constitución del centro que representará a la juventud intelectual de La Vega está ya formada. Luchemos con confianza, que somos hermanos de la sangre e hijos legítimos de la vida. Somos la fuerza y el nervio; la sangre siempre nueva de los pueblos.
A Washington. Ayer; Hoy.

Fuente: Escrito de Guido Despradel Batista, publicado en el Semanario La Palabra 1; 7, La Vega, 20 de julio de 1929, y reproducido en sus Obras. Tomos II, Volumen LXXXVI, Archivo General de la Nación, compilada por Alfredo Rafael Hernández. Santo Domingo, 2010

Ayer, cuando el rutilante sol de nuestra libertad fu eclipsado por las negras alas de un águila rapaz y despiadada; ayer, cuando el sagrado altar de nuestras instituciones y de nuestras leyes fue ultrajado por las manos inmundas de un blanco bárbaro con ínfula de César; ayer, cuando nuestros hombres fueron cobardemente asesinados y maltratados, y nuestras mujeres vilmente burladas y deshonradas.
Ayer; en ese ayer de los heroísmos anónimos, en ese ayer que anatematizó a los cobardes y encumbró sobre pedestal de radiante gloria a los valientes, en ese ayer triste, doloroso, humillante y exasperante.
En ese ayer glorioso por cruento e inolvidable, por perverso e infame, en ese ayer que clama venganza en la soledad honrosa de la Barranquita y en la tierra mil veces regada con sangre del este, en ese ayer, un hombre, jurista eminente y patriota inconfundible, se dirigió al Capitolio de Washington en compañía de tres hombres más que poseían las más sanas intenciones y los más laudables propósitos, a buscar la libertad de un pueblo.
Y la libertad fue encontrada, y aunque no era tan brillante como cuando fue eclipsada por la rampante águila de Mount Vernon, satisfacía, porque hacía terminar el asesinato de un pueblo indefenso y el vejamen de una bandera mil veces gloriosa
Por esa libertad no fue encontrada sola, ella vino acompañada por grandes principios de orden y de justicia; y así vimos cómo desde el Capitolio se estipula en cuatro años la duración del periodo presidencial en nuestro país, se prohibía la reelección presidencial, se ordenaba la económica y se recomendaba el orden y la honradez como base que necesita la existencia de un gobierno democrático, moral y responsable
Hoy, cuando somos libres a medias; hoy, cuando el sagrado altar de nuestras instituciones es embargado con el inmundo lodo de las claudicaciones; hoy, cuando nuestras leyes son de existencia convencional y de aplicación parcial; hoy, cuando la más espantosa de las bancarrotas nos asedia; hoy, cuando la guataquería de las camarillas pesa más que los sanos consejos de nuestras verdaderas personalidades.
Hoy, en este hoy triste y miserable, en este hoy que es reino de la corrupción y de la inconsecuencia, en este hoy en que la ambición y el desconcepto de los que gobiernan hicieron venir de fuera una misión de extranjeros a imponernos la económica y el orden; en este hoy que clama ser modificado radicalmente, el mismo hombre, el que ayer fue a buscar la libertad de un pueblo, acompañado, se dirige solo a Washington después de aceptar el Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestros país
Y ¿a qué va? Debe ir a comportarse en cuerpo y alma con los principios que ayudó a proclamar en nefandos tiempos, a bautizarse como dice la sapiencia inequívoca del vulgo, a declarar que al estar dispuesto a luchar por que se cumplan esos principios no permitirá la reelección, se opondrá con todos sus fuerzas a la contratación de nuevo empréstito, se dispondrá a hacer volver la justicia, la honradez y el orden en nuestras instituciones públicas, y se declarará arrepentido por haber permitido la prolongación
¿Qué? ¡Que el patricio de ayer vas a Washington a sostener la reelección y a que lleva la intención de contratar un nuevo empréstito! ¿Q uién se atreve a decir eso? ¿Quién es el malvado que acusa de apóstata a nuestro eminente jurista y patriota inconfundible? ¿Qué va a negar su obra, que va a despojarse de esa autoridad de hombre probo y responsable, que va a echar por el lodo ese título de casi libertador que le guarda una parte de la posteridad?
No, mil veces no, los que tal dicen mienten. Y si no. Esperemos el infalible veredicto del tiempo y las notas del baptisterio de Washington



Profesor Francisco Soñé y León. Notable maestro de música




Fuente: Reynolds J. Pérez Stefan, en su obra “La Concepción de La Vega Real en el Meridiano Histórico de la Universalidad, primera educción, 1999




Don Pancho Soñé, de origen humilde, vine al mundo en el 1860, en la común de Jarabacoa. A muy temprana edad su familia se traslada a la ciudad de La Vega, donde asienta su residencia.
Desde que llega a La Vega, a la edad de 3 años demuestra su inclinación por la música, el cual inicia sus estudios con los prestigiosos profesores: José Julio Acosta, el sacerdote Andrés Requena y el puertorriqueño José Curbelo. Este último fue el primer director de la Banda de Músicos desde 1882, como también el autor de la composición “ La Alborada” “ Despertando a La Vega”, la que conocemos hoy como Despertar Vegano.
En su juventud Don Pancho Soñé, llevo una vida muy itinerante. Anduvo por el Este, llegando a Samaná, estando en esta población fue llamado por Don Manuel Ubaldo Gómez, para que dirigiera la Banda de Músicos y organizará la Academia de música, estas instituciones auspiciadas por la Sociedad la Progresista y el Ayuntamiento Municipal de La Vega
Francisco Soñé, ejerció la profesión de sastre, la que llevaba consonante con la de músico, que fue muy destacado en este artístico oficio. Quien crea la tradición en la ciudad de La Vega, que la mayoría de los músicos eran sastres y las mayorías de los sastres eran músicos.
Su sastrería parecía una academia de música, y lugar de reclutamiento de jóvenes que querían aprender la alta costura, y seleccionando a los que tenían buen oído, para ser admitido en su escuela de musical
Se destacó como pedagogo de la música, compositor, director de la Banda de Músicos, instrumentista, como compositor, escribió; valses, danzas y mazurcas, llegando a imprimirse muchos de éstos en discos de latón en Alemania.
Domino la ejecución de muchos instrumentos, destacándose principalmente en la interpretación de clarinete. Obteniendo fama nacional.
Don Pancho, fue maestro de una gran generación de destacados músicos como: Luís Alberti, Juan Bautista Espinola, Rafael Martínez Alba, Aníbal de Peña (padre), Gabriel Del Orbe, y otros
Casó con una bella y fina dama Elvira García (Virita), ésta tocaba la mandolina y escribía versos, lo que él musicalizaba. Siendo un matrimonio ejemplar, no teniendo procreación, pero en compensación de ellos criaron numerosos niños de extractos humildes, a lo que ofrecieron amor, alimentación, educación a pesar de no poseer grandes recursos económicos.
Durante mucho tiempo estuvo bajo su administración el hotel restaurant La Gioconda, (CAFE LA GIOCONDA) frente al Parque Duarte, teniendo que vender el local y el edificio a Don Sebastián Font Cabot, quien construyo el edificio del Royal Palace.
Esta pareja de esposo, tenían substancial creencia en el comunismo y socialismo, quienes adrotrinaron a todos sus discípulos en esta nueva doctrina política que salpico La Vega, en el 1917, con el triunfo de la Revolución Rusa, de ahí que La Vega, fueran considerada como la de mayor avance ideológico del país en ese entonces, donde se formaron cientos de jóvenes con ideas radicales, como consecuencias de esta singular pareja de esposos, con conocimientos ideológicos muy avanzados en la nación
Era frecuente verles leyendo obras de Carlos Marx y Federico Engels. En estas lides políticas, sociológicas y de cambios en la retribución justa de la economías del mundo. Le siguió fielmente su discípulo, Rafael Martínez Alba, siendo de los primeros comunistas veganos.
A la edad de 89 años, enfermo, fallece el 10 de enero de 1949, en La Vega, sin dejar descendiente. El 1 de abril de 1960, se inaugura la Escuela de Bellas Artes de La Vega, bajo la dirección del Prof. Licinio Mancebo, llevando este centro educativo el nombre de Francisco Soñé, en honor a este gran maestro, humanista y filántropo.
Doña Elvira García de Soñé (Mamá Vira), nació en La Vega, el 21 de octubre de 1875, y murió en la ciudad de Santo Domingo, el 25 de julio de 1971, siendo sepultada en su pueblo natal. Fue condecorada por el líder de la Revolución Cubana el Comandante Fidel Castro, quien le envió una medalla de reconocimiento por haber sido de los primeros comunistas en la República Dominicana. Ella mantenía correspondencia con el líder cubano después de caída la dictadura de Trujillo

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